El encarujamiento de hojas (llamado también “hoja abarquillada”, “plantas macho”, “bull trees”) y las suturas profundas, son desordenes importantes en cerezos, debido a su dispersión y el gran daño que producen en el crecimiento vegetativo y producción de la planta. Ambos desórdenes han sido reportados en las regiones productoras de EEUU como California, la zona noroeste del Pacífico, Utah y British Columbia. Pese a que no existe recopilación exacta del impacto económico asociado a estos problemas, estos dos desórdenes fisiológicos juntos probablemente causan a productores de cerezas y viveros más costos económicos que cualquier otra enfermedad o desorden en esta especie frutal.
Durante la década pasada el encarujamiento de hojas ha fluctuado sin observarse relación directa alguna con las lluvias. Campos de cerezos se han visto fuertemente afectados una temporada, sin embargo al año siguiente se observan prácticamente libres del desorden, en ambos casos con inviernos normales en precipitación. En este caso descrito se presume que la nutrición con Boro pudo tener algún impacto en la aparición del desorden. C.G. Woodbridge ha reportado resultados (basado en ensayos en Summerland, British Columbia) que concuerdan con esta teoría. Woodbridge demostró que árboles de cereza con hojas aguzadas e irregulares márgenes producen árboles con hojas normales la estación próxima si se les nutre con suplemento de boro. El agua de lluvia o riego puede variar la disponibilidad del boro a nivel del suelo, haciéndolo más disponible para los árboles.
Encarujamiento de hojas (Crinkle-Leaf)
Transmisión: El encarujamiento de hojas no es contagioso ni transmisible por los medios normales de transmisión de virus. Es un hecho que sí se puede propagar dependiendo de las prácticas culturales que se efectúan en los huertos. Se piensa que puede comenzar como una mutación a nivel de yemas y puede ocurrir espontáneamente en huertos que no manifestaron ningún síntoma la temporada pasada en sus brotes. Pese a que no se puede trasmitir, yemas tomadas de árboles afectados y usadas para propagación pueden perpetuar el desorden en las futuras generaciones de árboles. Viceversa, yemas sanas injertadas en ramillas o brotes afectadas por encarujamiento deberán producir un crecimiento normal. Pese a que observaciones de campo de encarujamiento de hojas sugieren que el desorden se puede expandir, los incrementos en huertos parecen provenir de síntomas de mutación espontánea.
Distribución y Expansión: Los cultivares Bing y Black Tartarian (Prunus avium) son los más afectados por el encarujamiento de hojas. El problema se acentúa en zonas cálidas, siendo más serio en California que en los Estados de Washington y Oregon. Lambert y Royal Ann (Napoleón) son cultivares que no presentan comúnmente los síntomas. Este desorden también se ha reportado en Prunus domestica. En cerezos este desorden puede afectar a veces solo ciertas ramas o brotes del árbol, así como también el árbol completo. También el desorden puede no mostrar síntomas por años después de la plantación.