Cómo lo realizamos:
1. Se inicia el proceso con el repicador de la máquina cosechadora distribuyendo el rastrojo en forma uniforme sobre el suelo.
2. Inmediatamente posterior a la cosechadora se tritura el rastrojo con una picadora específica para esto, enganchada a un tractor. El objetivo es picar lo más finamente posible el residuo con el fin de preparar éste al ataque de los microorganismos existentes en el medio.
3. Mezcla del residuo con un mezclador especialmente diseñado para esto (Terremoto), no ocupar rastra, ya que no cumple todas las funciones que necesitamos para satisfacer nuestro objetivo, el cual no es otro que soltar la capa superior de nuestro perfil de suelo, mezclar tierra con residuo de cosecha en forma proporcional para que éste a través de los microorganismos se descomponga, nivelar nuestra superficie, compactar en forma superficial el perfil de suelo, produciendo un contacto perfecto entre tierra y residuo dando a su vez condiciones ideales para la emergencia de semillas de malezas y semillas perdidas del cultivo recién cosechado.
Como podemos apreciar, la cosecha es solo parte de nuestro último trabajo de la temporada. Si deseamos disminuir costos y aumentar rendimientos, debemos pensar seriamente en devolver las características de estructura, capilaridad y fertilidad de lo que en la base genera nuestro dinero.
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