Cultivo
 

RESISTENCIA DE MALEZAS A LOS HERBICIDAS

Nelson Espinoza Neira, Ingeniero agrónomo M.Sc INIA Carillanca

La resistencia de malezas a los herbicidas fue reportado por primera vez en en 1968 en el estado de Washington, USA, donde se identificó una población de la maleza que conocemos vulgarmente como senecio o hierba cana (Senecio vulgaris L.) resistente a triazina. En los siguientes 25 años se han reportado en el mundo más de 110 especies de malezas resistentes a una o más, de unas quince clases de herbicidas. La importancia de este fenómeno para la agricultura radica en que disminuyen las opciones disponibles para que los productores puedan controlar eficazmente las malezas resistentes en los cultivos.


Tolerancia-Susceptibilidad y Resistencia a los herbicidas

La respuesta de una planta a los herbicidas es una cualidad heredable. Los términos empleados para describir los niveles de respuesta a los herbicidas son tolerancia, susceptibilidad y resistencia. La tolerancia, es la habilidad de una población de plantas de no ser dañada por un herbicida en las dosis normalmente utilizadas para controlar otras especies. La susceptibilidad, indica que la población de plantas muere con un herbicida en las dosis que normalmente no afectan a otras especies. La tolerancia y susceptibilidad, es lo que se espera que ocurra cuando se utiliza un herbicida selectivo en un cultivo específico, en que existe una mezcla de poblaciones de plantas (cultivo y malezas). En esta situación, preferentemente el cultivo será tolerante y las malezas serán susceptibles. La resistencia es la habilidad de una población de plantas que fue susceptible a un herbicida, a sobrevivir a dosis mayores a aquellas que fueron usadas para controlar la población original. La parte resistente de la población se conoce como biotipo. En otras palabras, biotipos resistentes aparecen en especies de plantas que son susceptibles al herbicida.

¿ Cómo se desarrolla la resistencia de las malezas en el campo ?
El desarrollo de resistencia a los herbicidas es un proceso de selección. Se asume que cualquier población de maleza puede contener biotipos resistentes en cantidades muy pequeñas, principalmente debido a mutaciones que ocurren naturalmente. Así, el uso repetido del mismo herbicida o de herbicidas con el mismo modo de acción, expondrá a la población a una presión de selección que puede conducir a un aumento del número de individuos resistentes, debido a su capacidad de sobrevivir a estos últimos, y porque a partir de las semillas producidas se originan nuevos individuos resistentes. Por lo tanto, después de un período de varias selecciones o varios años, la población de maleza resistente puede llegar a dominar completamente. Por lo general, estas plantas no presentan características morfológicas que permitan distinguirlas en el campo respecto a las plantas susceptibles, y sobreviven a dosis más altas del herbicida (20 a 100 veces, o más), que las normalmente requeridas cuando no existe este fenómeno.


Prácticas agrícolas que favorecen el desarrollo de resistencia

Las prácticas agrícolas tienen un rol decisivo en el desarrollo de la resistencia. Algunas de éstas se indican en el cuadro. Otros factores, tales como las características de los herbicidas y la biología de las malezas, también determinan la rapidez con que aparecerá la resistencia.


¿Cómo se previene la resistencia?

Desarrollando sistemas integrados de control de malezas, sin la dependencia excesiva de un método de control de malezas particular. Algunos factores importantes a considerar son los siguientes:

1. Rotación y mezclas de herbicidas
. Se refiere al uso de rotaciones de herbicidas y mezclas de herbicidas con diferente modo de acción. Esto implica: a) evitar en el mismo campo o potrero la aplicación continua del mismo herbicida, o herbicidas con el mismo modo de acción; b) limitar en la misma temporada, el número de aplicaciones de un herbicida o herbicidas con el mismo modo de acción; c) donde sea posible, utilizar mezclas o tratamientos secuenciales de herbicidas, pero con distinto modo de acción.

2. Rotación de cultivos.
El principio de la rotación de cultivos como herramienta para manejar la resistencia, es evitar cultivos sucesivos en el mismo campo o potrero que requieran utilizar herbicidas con igual modo de acción para controlar las mismas malezas. La rotación de cultivos permite: a) sembrar distintos cultivos, por tanto, usar herbicidas con diferente modo de acción; b) sembrar en distinta fecha y con diferente preparación del suelo, por lo tanto, evitar el período de crecimiento de las malezas y también variar las técnicas para su control; c) sembrar cultivos con mayor habilidad para competir con las malezas y, por lo tanto, con más probabilidades de restringir la producción de semillas de las malezas resistentes.

3. Técnicas culturales.
Las técnicas culturales no ejercen presión de selección y ayudan a reducir la cantidad de semillas de malezas existentes en el suelo. Estas pueden incluir: a) retraso de la siembra para que puedan emerger las malezas, incluyendo las resistentes, y ser controladas con herbicidas no selectivos, tales como glifosato ( Glifos, Rango, Roundup) o sulfosato (Touch Down); b) quema de rastrojos, donde sea recomendable y permitido, para reducir la viabilidad de las semillas de malezas resistentes que hay en la superficie del suelo; c) uso de semilla certificada; d) pastoreo después de la cosecha, cuando sea posible.

Resistencia de malezas en Chile

En el país, la resistencia de malezas a los herbicidas es una realidad. Se ha confirmado su existencia en poblaciones de ballica y avenilla hacia los herbicidas de la familia de los inhibidores de la enzima acetilcoenzima A carboxilasa, conocidos también como herbicidas graminicidas específicos por controlar solamente malezas gramíneas, y que se utilizan en cultivos como trigo, cebada, raps, remolacha, lupino, etc. Sin embargo, esto es más dramático en trigo, ya que se ha encontrado que algunas poblaciones de ballica y avenilla han desarrollado resistencia a todos los herbicidas de esta familia recomendados, tales como diclofop metil, diclofop metil+fenoxaprop etil, clodinafop propargil y tralkoxidim. Por otra parte, este fenómeno no solo estaría ocurriendo en la zonas centro-sur y sur, donde se confirmó por primera vez, sino que también en la zona central. Organismos de investigación agrícola como el INIA y las empresas de productos fitosanitarios, conscientes de lo que representa la resistencia de malezas en la agricultura, han centrado sus esfuerzos en dar a conocer a los agricultores las herramientas básicas para prevenirla o, para enfrentarla cuando ya es una realidad, como también en la investigación de herbicidas alternativos. Así, para el cultivo de trigo en la actual temporada, está disponible un nuevo producto para controlar con éxito poblaciones de ballicas y avenilla que han desarrollado resistencia a los graminicidas específicos. Se trata de iodosulfuron (Hussar), herbicida postemergente del grupo de las sulfonilureas.



Cuadro. Algunos prácticas agrícolas relacionadas con los riesgos de desarrollar resistencia a los herbicidas.