Cultivos
 

CUSCUTA, UNA Maleza parásita


Jorge Díaz Sánchez, Ing. Agrónomo, Dr., INIA-CRI Carillanca
 e-mail:jdiaz@carillanca.inia.cl

En nuestro país se ha descrito la presencia de una sola especie de cuscuta como maleza, que corresponde a Cuscuta suaveolens Seringe, más conocida por cuscuta o cabello de ángel, y en inglés como chilean dodder. Es considerada una maleza parásita muy seria en el país, presente desde la Primera a la Décima Región. También existen reportes que mencionan su presencia en otros países como Argentina, Sud Africa y España. 
Esta maleza ataca una amplia variedad de especies cultivables, preferentemente forrajeras como alfalfa y trébol (Foto 1), remolacha, numerosas especies ornamentales, y también algunas malezas como sanguinaria (Foto 2) e hinojo. Por otro lado, las especies gramíneas (Ej.: cereales) son consideradas inmunes al parasitismo de la cuscuta. 

Biología y ciclo de vida

Esta especie no posee hojas ni raíces. Por lo tanto, depende completamente de los nutrientes y agua de la planta que esta atacando para poder crecer y desarrollarse. Su ciclo de vida es anual y se reproduce por semillas. Las semillas son redondeadas de un diámetro entre 0,5 a 1 mm, similares en tamaño y aspecto a las semillas de trébol y alfalfa. Son de color gris a café, pudiendo sobrevivir en el suelo por varios años (10 a 20), ya que poseen una testa (cáscara) dura que impide la absorción de agua y/o del oxígeno, con lo cual se limitan las posibilidades de germinación. Por lo tanto, solo una parte del banco de semillas presente en el suelo germina en la temporada. La germinación de la cuscuta, a diferencia de otras malezas parásitas como el orobanque del trébol, es completamente independiente de alguna influencia de la planta hospedero o de la que va a parásitar. 

¿Por qué es una planta parásita?
Cuando se produce la germinación y emerge el tallo de color amarillo, éste absorbe el agua a través de la base del tallo que está en contacto con el suelo. Una vez que entra en contacto con algún objeto se enrosca siguiendo siempre la dirección de las agujas del reloj. Si el objeto corresponde a una planta hospedera, se inicia la formación del haustorio (órgano de unión y succión), y la parte de la cuscuta que esta en contacto con el suelo muere. El haustorio le permite a la cuscuta conectarse con el tejido conductor de la planta, iniciándose el paso de nutrientes y agua desde el hospedero a la cuscuta. El parasitismo de esta maleza es aéreo, ya que se instala en el follaje de las plantas, a diferencia de malezas parásitas como Orobanche (Ej.: orobanque del trébol) en que la instalación es subterránea, ya que es a nivel de raíces.

¿Cómo se dispersa y llega a otros lugares la Cuscuta?
Las semillas de cuscuta no poseen características naturales que les ayuden en su dispersión, como agua o viento, o por otros agentes como los insectos. Pero el hombre ha venido a suplir en buena forma esta falta de transporte. El principal medio de diseminación que tiene la cuscuta es a través de semilla de leguminosas forrajeras, como la alfalfa y el trébol, con lo cual las infestaciones se originan al sembrar semilla contaminada. Al interior de un campo, la cuscuta se dispersa con la maquinaria, a través de actividades de laboreo y cosecha.

Impacto en los cultivos.

En Chile no existe información o datos cuantitativos respecto al impacto o incidencia agronómica que provoca la cuscuta, como por ejemplo en los niveles de pérdidas de rendimiento. La experiencia indica que una buena parte de las praderas de trébol y alfalfa tienen severos problemas con esta maleza, ya que el crecimiento es de tal agresividad que en poco tiempo envuelve completamente a la planta hospedero, lo que incluso le puede provocar la muerte. Por otra parte, los escasos antecedentes dicen relación a que se encarecen los costos de producción, por la necesidad de realizar una prolija selección de semillas forrajeras cuando proceden de campos contaminados. Sin embargo, información del extranjero de otras especies de cuscuta, mencionan importantes pérdidas en el rendimiento. Por ejemplo en alfalfa, se han detectado reducciones del 57% en la producción de forraje. Incluso, se indica que dependiendo de los niveles de infestación, se han dejado de cultivar campos con cultivos hospederos de la cuscuta. 

¿Es posible controlarla?
El control de malezas parásitas por lo general es dificultoso y laborioso. Sin embargo, en el caso de la cuscuta existen diversos métodos y estrategias para controlarla y disminuir su dispersión. Los métodos de control pueden agruparse en preventivos y curativos.

Preventivos: Básicamente consiste en utilizar semilla certificada. Cabe recordar que la cuscuta es una maleza prohibida en semilleros (Resolución 2619 de 1978 del SAG). También debe evitarse el traspaso de maquinaria y animales desde un campo contaminado a otro libre de esta maleza.

Curativos: Cuando las infestaciones son iniciales o están muy localizadas dentro de un campo, es aconsejable destruir los sectores contaminados o con manchas de cuscuta. Por ejemplo a través de quemas o con la aplicación de herbicidas (paraquat, diquat, 2,4-D), lo cual destruye al cultivo y la maleza parásita, con el objeto de prevenir su diseminación al resto del potrero o campo.
Cuando las infestaciones se han generalizado o son extensivas, se debe entrar con métodos que permitan controlar la maleza parásita con un nulo o mínimo daño para el cultivo. Algunas estrategias de control son: 
- Laboreo: con labores superficiales se pueden enterrar las plántulas de cuscuta. Los cortes en praderas también son una práctica que puede ayudar a reducir las infestaciones. 
- Rotaciones: es aconsejable introducir rotaciones con cultivos que no son atacados, como por ejemplo trigo, avena, cebada o maíz.
- Herbicidas : la aplicación de los herbicidas pueden ser en diferentes etapas del cultivo a proteger, tales como: 
- Preemergencia: en alfalfa se pueden utilizar los herbicidas pendimetalina (1 a 4,5 kg/ha) y trifluralina (2 a 2,5 kg/ha). Estos herbicidas impiden el crecimiento de la cuscuta y por ende su establecimiento en la alfalfa. Cabe mencionar que no la controlan cuando esta ya se encuentra parasitando a la forrajera.
- Postemergencia no selectivos para el cultivo: son herbicidas que controlan todo tipo de vegetación, por lo cual su aplicación implica la destrucción del cultivo en conjunto con la cuscuta. Este tipo de control es más adecuado para realizar desmanches. Los herbicidas que se pueden utilizar son glifosato, paraquat, sulfosato, glufosinato y hormonales como el 2,4-D. Sin embargo, algunos de ellos pueden ser parcialmente selectivos, como por ejemplo en alfalfa, la que puede volver a brotar con el paraquat, debido a la acción de contacto que tiene este herbicida (causa una siega química).
- Postemergencia selectivos al cultivo: uno de los pocos tratamientos selectivos que se han desarrollado, corresponde a glifosato en alfalfa establecida para producción de forraje. En esta especie se pueden utilizar dosis de 75 a 150 g de ingrediente activo por ha, con la alfalfa entre los estados de desarrollo de ocho hojas hasta prebotón. Sin embargo, puede ocurrir una fitotoxicidad moderada pero de carácter temporal.


Foto: Cuscuta en etapa de Floración y parasitando a la maleza Sanguinaria