Cultivo
 

ARROZ ROJO:

UN PROBLEMA LATENTE EN EL CULTIVO DEL ARROZ

Victor Kramm M., Ingeniero Agrónomo M. Sc. Investigador INIA QUILAMAPU, Casilla 426, Chillán, vkramm@quilamapu.inia.cl
 

 

El arroz rojo, maleza cuyo origen puede deberse a una mutación del propio arroz, es un problema serio en muchas partes del mundo debido a su efecto tanto en el rendimiento como en la calidad del grano. El arroz rojo se considera una maleza nociva porque, además de competir con el cultivo por agua, luz y nutrientes, pertenece al mismo genero que el arroz (Oryza). Sus semillas presentan latencia escalonada y se desgrana prematuramente, características que le permiten contrarrestar los medios químicos y/o mecánicos utilizados para el control de malezas.

En el sur este de Estados Unidos se informó, en 1991, una pérdida estimada en US$ 25 millones anuales por su efecto sobre el rendimiento y calidad del grano del arroz. Se indica que una densidad de 5 plantas/m2 puede reducir el rendimiento del cultivo en un 22%,  mientras que 40 plantas/m2 reducen el rendimiento hasta un 35%.

Se han descrito algunas características que diferencian el arroz rojo del cultivado, destacándose, entre otros aspectos, la presencia de coloración rojiza en la cubierta de la semilla, diferencia en el ciclo vegetativo, presencia de semillas con dormancia por varios años, y la forma y tamaño de los granos fuera de los patrones comerciales. Las plantas de arroz rojo presentan mayor tamaño, mayor precocidad y macollas más vigorosas, haciéndolo más eficiente en la competencia con el cultivo, además de tener sus semillas fácilmente desgranables.

Su daño se manifiesta, también, en el impedimento de las rotaciones sucesivas o rotaciones cortas de este cereal en el área arrocera. Desde el punto de vista comercial, su efecto más serio es la imposibilidad de producir semillas cuando esta maleza está presente, debido a la agresividad en su dispersión.

El uso de semillas comerciales con apenas una semilla de arroz rojo en cada 500 gramos de semilla representa un potencial de infestación de, por lo menos, 60 granos de arroz rojo por metro cuadrado después de la segunda cosecha. Se considera en este cálculo una densidad de siembra de 120 kg /ha, y el hecho que el 50% de las semillas de arroz rojo producidas serán cosechadas o no germinarán en el suelo. Esto hace que, en la etapa de producción de semillas, sólo sea tolerado dentro de estrechos límitespara la comercialización. En el caso de Chile, la ley de semillas establece, como tolerancia máxima, una semilla de arroz rojo por cada 500 g en la categoría c1 y dos semillas en c2, no permitiendo ninguna en las categorías prebásica y básica. 

Hasta la fecha, la presencia de arroz rojo en nuestro país no había sido considerada un problema de gran importancia, debido, principalmente, a que sólo se había detectado en siembras de la variedad Oro que hoy está presente en baja superficie. Sin embargo, evaluaciones realizadas en arroz recepcionado en molinos de la VII Región mostraron un caso en que hasta el 33% de las muestras de grano largo presentaban arroz rojo.

Aparentemente, una falta de preocupación en lo que significa para la economía del rubro ha influido en un aumento de su importancia. En la última temporada se ha observado su presencia en siembras de la variedad Diamante – INIA, estimándose que su diseminación también podría haber aumentado. En un muestreo realizado en la temporada 1999/2000 en el área arrocera del país, se encontró hasta 700 semillas por cada 500 gramos de muestra, lo que grafica la magnitud del problema en la actualidad.

Las prácticas de control de esta maleza son especialmente difíciles ya que, al tratarse de la misma especie del arroz cultivado, frecuentemente afectan al cultivo, pues ambos  presentan similares propiedades bioquímicas y metabolismo básico. Se ha demostrado  que algunas prácticas culturales, como la fertilización nitrogenada, favorecen al cultivo puesto que mejora la habilidad competitiva de éste. El arroz rojo no es controlado por otros herbicidas graminicidas comúnmente utilizados en las siembras de arroz.

En países donde el problema es grave, se ha experimentado con la aplicación de una serie de tratamientos herbicidas, obteniéndose resultados diversos. La práctica de la cero labranza ha disminuido la incidencia de esta maleza en siembras comerciales en Brasil, en tanto que el uso de productos como la Hidrácida maleica han sido probados para evaluar su efecto como regulador de crecimiento, aprovechando las diferencias de crecimiento de ambos genotipos.

En Brasil, las prácticas agrícolas actualmente recomendadas para el manejo de las infestaciones de arroz rojo incluyen el uso de semillas libres de granos de arroz rojo; mínima labranza; rotación larga, uso de herbicidas específicos; uso de reguladores de crecimiento; rotación de cultivos; pre germinación integrado con herbicidas; y manejo del suelo entre temporadas. En Uruguay, el uso de semilla certificada logró que ese país se convirtiera de país productor de grano de consumo interno, en exportador. En Italia, esta maleza está presente en alrededor del 65% de la superficie cultivada (223.000 ha) y se han estudiado exitosas medidas de control en cultivos en rotación mediante la aplicación de graminicidas selectivos como Cycloxidim y Clethodym, con reducciones de hasta un 97% de semillas en el banco de semillas del suelo.

El aumento del arroz rojo en los suelos arroceros del país y la carencia de investigación de tecnologías que minimicen su presencia en producción de semillas, hace necesario realizar un estudio sistemático de las tecnologías recomendadas en otros países, para adaptar las mejores e investigar nuevas técnicas que permitan producir semilla de arroz libre de arroz rojo.    

Por lo tanto, ante la sospecha de la presencia de esta maleza, hay que tomar precauciones tendientes a evitar su diseminación, especialmente en lo relacionado con la ampliación de la rotación. Es decir, se trata de extender la distancia entre siembras de arroz o intercalar otro cultivo, ojalá de diferente familia (como cultivos de hoja ancha), para poder utilizar herbicidas que tengan mejor espectro de acción sobre esta complicada maleza.