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Sumario
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MERCADO DE
LA CARNE Durante la última
década, el mercado de la carne se caracteriza por una importante
disminución del beneficio de bovinos y caprinos, en tanto aumentan
significativamente los porcinos. Mención
aparte corresponde a la producción de aves, que en el curso de los últimos
ocho años se ha duplicado. Durante el primer
semestre del presente año, la producción de carne en vara aumentó 9,2
por ciento, destacándose dentro de ella la carne de cerdo con 12.0 por
ciento, y la carne de ave con 15,3 por ciento.
En cuanto a precios, durante el último quinquenio la carne de
cerdo bajó desde 547 pesos el kilo en 1995, a 440 pesos en el primer
semestre del año pasado. A
su vez, la carne de ave bajó desde 479 a 366 pesos en igual período. La producción de
bovinos se ha visto enfrentada a la fuerte competencia de los países
vecinos que están en condiciones de ofrecer productos de calidad a
precios convenientes. Sin
embargo, en la práctica esto no ha sido siempre así, obligando a
nuestras autoridades a tipificar y controlar los productos importados. Los porcinos y
las aves, que en los últimos años han aumentado de manera muy
importante, han sido promovidos por campañas publicitarias, donde se
destaca el precio más conveniente, la adecuada presentación del
producto, y las diversas formas de consumirlo.
En el caso de la producción de aves las exportaciones han
llegado a tener cierta importancia en determinados momentos. De acuerdo con el
Instituto Nacional de Estadísticas, durante el último quinquenio el
consumo de carne por habitante en el país ha subido de 58,8 a 68,4 kg. El Ministerio de
Agricultura, a través del Servicio Agrícola y Ganadero, debe velar
permanentemente por los aspectos sanitarios de los productos cárneos.
Hace dos años, la amenaza de la fiebre aftosa, proveniente de
Argentina, obligó a controles muy estrictos que aún se mantienen.
Para Chile, ser un país libre de esa enfermedad le permite
acceder a mercados externos de importancia.
Durante el presente año, en materia sanitaria, las autoridades
han estado preocupadas de controlar la brucelosis y la tuberculosis
bovina, especialmente en la VII y la X región. En el ámbito
comercial, los esfuerzos se han concentrado en la tipificación de la
carne, de manera que los productos importados no sean competidores
desleales de los productores nacionales.
A pesar de los esfuerzos desplegados, y de las numerosas
comisiones binacionales que han abordado el problema, aún no se puede
decir que éste es un problema resuelto. Por último, no
pueden dejar de mencionarse las dificultades financieras que aquejan a
la actividad pecuaria, especialmente entre los pequeños productores.
Durante el año pasado, el Indap hubo de postergar numerosos
vencimientos, a la espera de que mejores condiciones permitieran su
cumplimiento por parte de los deudores.
ANDRÉS PASSICOT Ingeniero Comercial, Gerente General Gemines
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