Sumario
 

COSECHA AGRICOLA 2002

Aún no se conocen oficialmente los resultados de los cultivos anuales cuya cosecha acaba de terminar. Sin embargo, algunas estimaciones revelan que podrían ser similares a los de la temporada anterior, dado que la superficie cultivada sólo fue levemente superior, y los rendimientos promedio por hectárea se habrían mantenido en niveles parecidos a los del año agrícola inmediatamente anterior.
En la temporada 1989/90, en el país se cultivaron un millón 500 mil hectáreas con diecisiete productos. En las temporadas siguientes la superficie disminuyó hasta un mínimo de 739 mil hectáreas en el año 1999. A partir de ahí comenzó un proceso de recuperación que debería llegar a 865 mil hectáreas en la presente temporada, la cifra más elevada a partir del año 1992.
Una de las razones importantes para explicar esta recuperación es probablemente el alza de precio del dólar, que cuando sube estimula las exportaciones al mismo tiempo que protege a los productores locales de las importaciones.
El trigo es el cultivo anual que ocupa la mayor superficie, y si se cumplen los pronósticos para el presente año, habrá crecido por quinto año consecutivo, a partir de 1999. A pesar de esto la superficie actual sigue siendo 22 por ciento inferior a la que existía hace una década, y mucho menor que la que existió cuando Chile tenía una economía cerrada.
Conjuntamente con aumentar la superficie sembrada, en el cultivo de trigo se obtuvo el segundo mayor rendimiento de la década, con 41,06 quintales por hectárea, sólo 6 por ciento inferior a la cifra récord de la década que fue de 43,9 quintales.
A futuro este cultivo enfrenta la amenaza de que la banda de precios que lo protege de las importaciones tenga que ser derogada, a raíz de una acción interpuesta por Argentina ante la OMC que ya fue aprobada en primera instancia por el panel de expertos que estudió la situación; ahora sólo resta la instancia de apelación.
El segundo producto en cuanto a superficie cultivada es la avena, que viene creciendo por quinto año consecutivo a pesar de no estar protegida por una banda de precios. Se estima que este año se sembrarían alrededor de 106 mil hectáreas, la mayor superficie de la década, obteniéndose a la vez los más altos rendimientos, según lo muestran las últimas cifras disponibles.
Las disminuciones más significativas en la última cosecha se producen en maravilla y raps, como consecuencia de una fuerte disminución de la superficie cultivada, especialmente del segundo de esos productos. Ambos han dejado de tener demanda para la fabricación de aceite, como consecuencia de la importación del producto terminado desde Bolivia y Argentina.
En la temporada 1989/1990, se cultivaban casi 32 mil hectáreas de raps y ahora sólo 1.100. En el caso de la maravilla el cultivo descendió desde casi 12 mil hectáreas a 1.730.
El último de los denominados cultivos industriales, la remolacha, se ha mantenido en torno a las 45 mil hectáreas, protegido por la banda de precios que rige para el azúcar, y el apoyo técnico y financiero que le brinda la Industria Azucarera Nacional. Recientemente este cultivo está enfrentando la amenaza de la importación de edulcorantes a precio más bajo que el azúcar, el que es usado como sustituto casi perfecto por los fabricantes de jugos y otras bebidas dulces.
Mientras el tipo de cambio se mantenga en niveles altos, los cultivos anuales deberían continuar creciendo en aquellos sectores que han podido tener acceso a nuevas tecnologías, y no están excesivamente endeudados. En el caso del trigo, que es lejos el cultivo anual más importante, las posibilidades de crecimiento están sujetas a que la OMC no obligue a derogar la banda de precios que lo favorece.


ANDRES PASSICOT
Ingeniero Comercial, Gerente General Gemines