Sumario
 

PROBLEMAS AGRICOLAS

Los agricultores del sur, agrupados en el CAS, han estado analizando los problemas del sector, principalmente aquellos que fueron planteados en la mesa de diálogo a comienzos del gobierno, y que a juicio de ellos aún no han tenido una solución satisfactoria.  Especialmente les preocupan los problemas asociados a la producción y comercialización de la carne, del trigo, de la leche y del azúcar.

De acuerdo a las cifras del Ministerio de Agricultura, la producción de carne bovina viene disminuyendo en los últimos cuatro años, pero los precios no han repuntado como se esperaba, a consecuencia del crecimiento de las importaciones y el disminuido gasto interno de los consumidores.  Ahora los ganaderos del sur temen que se levanten las restricciones colocadas a las importaciones de Argentina a raíz de la fiebre aftosa, aumentándose la oferta en el mercado local y deprimiéndose los precios.

En segundo lugar, les preocupa el tema de las bandas de precios, particularmente las que afectan al trigo y al azúcar.  En el caso del trigo se piensa que durante la presente temporada los precios se mantendrán en niveles parecidos a los del año pasado, pero si el precio del dólar se mantiene en los niveles altos que ha tenido hasta ahora, los productores nacionales estarán a cubierto de importaciones subsidiadas, o de bajo costo.

El azúcar es un tema de especial preocupación para los remolacheros.  Las significativas importaciones de fructosa, que es un sustituto cercano del azúcar, es el mecanismo que se está empleando para eludir la banda de precios que rige para aquel producto.

Por último, los productores de leche están preocupados por los bajos precios que reciben de las empresas procesadoras, y por las importaciones subsidiadas que estarían llegando al país.  En la temporada pasada, como consecuencia del aumento significativo de la producción, y de la mantención del consumo por habitante, se produjo por primera vez un excedente de exportaciones sobre importaciones, esperándose que en la presente temporada ocurra lo mismo.  La disminución de precios observada en los mercados externos desde finales del 2001 se ha visto compensada este año por el alza del dólar.

Los problemas que preocupan a los agricultores del sur son de antigua data.  Los sucesivos gobiernos y la mesa de diálogo no han podido darles lo que ellos considerarían una respuesta satisfactoria.  Tampoco han tenido pleno éxito los programas de transformación agrícola.

Esta última opción permite conciliar los intereses de los agricultores con los de los consumidores, al mismo tiempo que no entra en conflicto con los acuerdos internacionales suscritos por el país.  Sin embargo, es preciso reconocer que llevar a cabo esta estrategia puede tomar bastante tiempo, sobre todo en el caso de los pequeños agricultores.

En la medida en que transcurra el tiempo y se cumplan los plazos de desgravación arancelaria establecidos en los diferentes acuerdos comerciales firmados por el país, más difícil resultará establecer medidas proteccionistas.  Para esta situación deben estar preparados los agricultores.

 

ANDRES PASSICOT

Ingeniero Comercial, Gerente General Gemines