Cultivos
 

EL VENENO MÁS POTENTE DE LA NATURALEZA

Rolando Carrillo Jerez M.V., U de Chile
Magister(c) en Ciencias de la Comunicación. U de la Frontera

A diferencia de los hongos patogénicos, los toxigénicos producen enfermedades como consecuencia de la acción de potentes toxinas que actúan en pequeñísimas cantidades, del orden de 1 gramo por tonelada. Conocemos más de 500 micotoxinas, y se han encontrado en maní, semilla de algodón, semilla de girasol, coco, aceite de oliva, sorgo, arroz, trigo, cebada, mijo, avena, pistachos, nuez del Brasil, almendras, nuez moscada e higos, siendo el maíz donde se han encontrado la mayor cantidad de ellas,” explica el médico veterinario Orlando Osuna, graduado en la Universidad Nacional de Colombia, Doctor ( PhD ) en Toxicología, de la Universidad de Florida y Consultor Internacional en toxicología durante más de 25 años.

HONGOS Y TOXINAS

En los Estados Unidos los hongos que están causando más problemas son el Aspergillus, el Fusarium , el Penicillium y la Alternaria como un problema nuevo.

Las micotoxinas más importantes encontradas, de acuerdo a las últimas publicaciones, serían Aflatoxinas, Fumonisinas, Ocratoxinas, Vomitotoxinas, Tricotecenos, Zearalenona y el Ergot.

Después del descubrimiento de la Aflatoxina (acrónimo de Aspergillus flavus toxin) en 1961, los métodos de cultivo confirmaron que solamente el 30 % de las cepas de Aspergillus flavus son toxigénicas y por lo tanto los métodos microbiológicos no sirven para confirmar la presencia de las micotoxinas, recalca el toxicólogo.

MECANISMO DE ACCIÓN DE LAS AFLATOXINAS

Aflatoxina B1 es la más frecuente y la más tóxica encontrada en la naturaleza, seguida de la G1. Las aflatoxinas actúan sobre las membranas celulares inhibiendo el ADN y la síntesis de ARN, alterando el metabolismo de los lípidos y proteínas. La disminución del ADN determina la formación de células gigantes.

En concreto, las aflatoxinas son hepatotóxicas, cancerígenas y teratogénicas y es la sustancia biológica con mayor potencia carcinogénica, mutagénica e inmunosupresora tanto en los animales como en el hombre.

EL TERRENO

Si algo aprendí con sorpresa en terreno, es que los niveles de micotoxinas utilizados de manera experimental son extremadamente más altos comparados con aquellos niveles que causan problemas en el campo. Alimentos contaminados con 80 ppm de aflatoxinas, muchas veces son suficientes para producir serias tasas de mortalidad. Sin embargo, los experimentos se llevan a cabo con concentraciones sobre 400 ppm, incluso con 800 ppm.

LAS INTERACCIONES

Esto se explica porque en terreno es evidente que existen muchas interacciones entre micotoxinas y otros elementos ambientales que se combinan en el momento de la presentación del problema, como parasitismos, virosis, deficiencias nutricionales y otras tan simples como estrés por calor, que sabemos que es un agente inmunodepresor.

Hay reportes de interacción entre Gumboro y aflatoxinas, con coccidiosis cecal y del duodeno. Entre aflatoxinas y deficiencias proteicas y de vitaminas, particularmente la D y la A.

EFECTO VISIBLE

Los efectos de inhibición de síntesis de proteínas se van a reflejar en los animales de múltiples maneras. Como una diferencia notable en la ganancia de peso, vamos a tener un lote con distintos tamaños; esto ocurre en todas las especies, afirma Osuna.

En los pollos se ve un retraso de crecimiento del tejido de la cresta y la barbilla, hay deficiencia del emplume y despigmentación.

En el caso del salmón y de la trucha arco iris, esta despigmentación puede ser la causa de grandes pérdidas económicas.

Otro efecto importante en las aves es la inhibición de la producción de enzimas del páncreas como la lipasa, tripsina y amilasa que explican la mala digestión de los alimentos y una marcada esteatorrea en las aves. También producen debilidad capilar, apreciándose una mayor tendencia a las hemorragias producidas por contusiones, agregó.

AFLATOXINAS EN LAS PONEDORAS

En las ponedoras la baja productiva es evidente, y a medida que aumentamos la concentración de aflatoxina, el porcentaje de postura disminuye sensiblemente. También se aprecia que el tamaño del huevo disminuye, por disminución de la síntesis de albúmina.

La severa disminución de las globulinas produce deficiencias inmunitarias importantes, lo que explica las respuestas erráticas a la vacunación y la disminución de proteínas plasmáticas y se hace cargo de la falla de la actividad de muchos antibióticos a pesar de estar dosificados adecuadamente, manifestó.

NIVELES DE RESISTENCIA

La especie más susceptible dentro de la escala zoológica a la Aflatoxina B1 es la trucha, al punto que concentraciones de 0.4 ppm (0,4 gramos por tonelada) están publicadas como inductoras de cáncer hepático; por el contrario, el Bagre o Pez gato (Catfish) es el más resistente.

Dentro de los animales domésticos, los rumiantes son los más resistentes, la oveja, la cabra, bovino de carne, pero como principio básico de toxicología, los animales jóvenes siempre son más sensibles que los adultos.

Es un error pensar que el bovino es totalmente resistente a las micotoxinas. La actividad de la microflora ruminal con seguridad destruye una gran cantidad de aflatoxinas, pero no llegan a la tolerancia del bagre, enfatizó.

El cerdo es más sensible que las aves. La trucha, como decía anteriormente, es la más sensible de todas, y las industrias de alimentos han debido considerar a las aflatoxinas como una amenaza vigente, sobre todo en los salmones porque son muy sensibles.

Los niveles experimentales tóxicos publicados para el lechón son de 51 ppm. En cambio, la dosis para el cerdo de engorda es mayor de 410 ppm. Esto es experimental, insisto en que es experimental para indicar que pueden ser mucho más bajos a nivel de campo.

FUMONISINAS

Las Fumonisinas son producidas por Fusarium y actúan inhibiendo la síntesis de esfingolípidos. Entre ellas, la Moniliformina ha sido estudiada y demostrado especialmente en aves y pavos que es cardiotóxica, y también en el hombre.

Los efectos tóxicos de las fumonisinas varían de acuerdo a la especie. En el caso del caballo (la especie más sensible) produce Leucoencefalomalacia y para quienes trabajan en la fabricación de alimentos balanceados para equinos, es básico el estudio de esta micotoxina en el control de calidad, porque el caballo es muy susceptible.

En el cerdo se ve Edema pulmonar y a bajas dosis usualmente lo que se encuentra es una lesión hepática y pancreática. En aves produce alteración hepática, necrosis hepática e inmunodepresión. En las ovejas las fumonisinas producen nefrosis agudas y en los mandriles un paro cardíaco congestivo. En el caso del hombre, cáncer del esófago.

MUESTREO

El Dr. Osuna fue enfático y afirmó que “el mayor error en el diagnóstico es una falta de esfuerzo en el muestreo”. Hizo hincapié en que sólo el 0.1% de los granos están contaminados con micotoxinas, o sea, que el 99,9 % de los granos están libres de ellas. Es muy frecuente, dijo el experto, que el análisis de laboratorio resulte negativo a pesar que las aves o los cerdos están mostrando lesiones evidentes de micotoxinas.

Debo señalar que el laboratorio es tan sólo un instrumento que se utiliza para llegar al diagnóstico, pero no es el diagnóstico”. El diagnóstico recordemos que tiene una serie de pasos y que solamente el veterinario que está encargado de los animales es el que puede tener toda la información, historia clínica, sintomatología, resultado de patología macro y microscópica y laboratorio.

Otro aspecto que lleva a errores de diagnóstico es que la muestra que se analiza ya no corresponda a la que comieron los animales, porque cuando se detecta el problema y se comienzan a tomar medidas, ya ha pasado mucho tiempo y el alimento muchas veces ya se ha cambiado y entonces la mortalidad ha bajado y las lesiones hepáticas podrían incluso desaparecer al estudio histopatológico, porque las lesiones por aflatoxinas pueden ser reversibles.