Ganadería
 

NEOSPOROSIS:
NUEVA CAUSA DE ABORTOS EN LECHERÍAS

Rolando Carrillo Jerez. M.V. Universidad de Chile

La Neosporosis ha sido reconocida recientemente en los más importantes países ganaderos como la principal causa de aborto en el bovino, tanto lechero como de carne.

DAÑO ECONÓMICO

En los países desarrollados, las investigaciones orientadas a saber cuál es el tamaño del daño causado por Neosporosis hablan de US$ 35 millones al año en la industria lechera de California. Son cifras conservadoras por cuanto sólo se considera la cantidad de leche que se deja de producir como consecuencia de la interrupción de la preñez.

En Chile ya se han realizado algunas investigaciones en lecherías de la Región Metropolitana y en la Región de la Araucanía, con resultados alarmantemente positivos de los animales estudiados a Neosporosis.

EL PARÁSITO

Neospora caninum es un parásito unicelular, un protozoario cuyo huésped definitivo es el perro, hecho que recién el año 1998 fue demostrado científicamente. Esto está señalando que a diferencia de otras enfermedades abortivas, como la Brucelosis, esta enfermedad tiene poco estudio en el mundo entero y en consecuencia no se sabe mucho de la epidemiología y las relaciones del parásito con el ambiente y cómo llega a infectar al ganado.

En Chile, investigadores de la Universidad Católica de Temuco encontraron dos zorros positivos a Neospora, lo que hace ver que la fauna silvestre local podría ser un reservorio de la enfermedad.

Lo importante es que los pocos estudios realizados en rebaños lecheros con historial de abortos y donde, por razones obvias, el ganado coexiste con perros, se ha visto que tanto el ganado como los perros fueron positivos a Neospora caninum.

LA TRANSMISIÓN

Se supone que inicialmente las vacas se infectan por exposición de los animales a ambientes contaminados con ooquistes eliminados por el perro. Sin embargo, en la práctica la transmisión más importante del parásito es vertical ( a través de la placenta), es decir de una vaca positiva a un ternero, y así sucesivamente de generación en generación.

SORPRESA CIENTÍFICA

Es interesante destacar que, a pesar de que existen aún muchas interrogantes respecto de la biología del parásito, la ciencia veterinaria ha podido en un plazo muy breve (menos de una década) producir una vacuna contra este parásito, lo que marca toda una revolución y la tendencia de la ciencia médica-veterinaria hacia la llamada medicina preventiva y que dice relación con el mundo de los productos biológicos destinados a la generación de vacunas.

En tal sentido, los ganaderos chilenos están familiarizados con vacunas contra enfermedades producidas por bacterias como los clostridium ( Edema maligno, Enterotoxemia, entre tantas otras) y también contra los virus. Pero hablar de una vacuna contra un parásito es un acontecimiento nuevo, es una señal evidente que es posible extremar el concepto de prevención y alejarse de la idea inicial que fue la medicina curativa y que estuvo marcada por el descubrimiento de los antibióticos.

La idea actual es radical, “ la ciencia está buscando la tecnología para evitar que los animales se enfermen, mediante el uso de vacunas y esta enfermedad parasitaria es un buen ejemplo de los nuevos vientos que soplan en la medicina veterinaria”.

LA PREVENCIÓN

Si bien ya se ha confirmado que el perro es el huésped definitivo y que podrían existir otros que no han sido identificados, parece lógica la idea de proteger el ambiente de la contaminación fecal del perro y otras especies silvestres, pero en la práctica es claro que ese camino conlleva enormes dificultades.

Por otro lado, si la transmisión de la Neosporosis es vertical, parece lógico eliminar todas las vacas positivas a la enfermedad, pero cuando existen rebaños con infecciones por sobre el 20%, esto significa un costo que la gran mayoría de los productores no pueden asumir.

En consecuencia, el objetivo final ha de ser la vacunación de las hembras para disminuir la tasa de abortos por Neospora caninum.

NO HAY TRATAMIENTO

El tratamiento medicamentoso contra Neosporosis enfrenta dos grandes problemas difíciles de resolver. El primero dice relación con la dificultad de terminar con los bradizoitos enquistados en los tejidos del animal, y en segundo lugar está el período de resguardo que hay que asumir cuando se trata con medicamentos a vacas en producción lechera.

Hasta el momento no existe ningún producto aprobado para el tratamiento de Neosporosis y por lo tanto el uso de la vacuna es la única posibilidad que tienen los ganaderos para enfrentar la disminución de los abortos producidos por Neospora caninum.

La buena noticia es que la vacuna ya está comercializándose en Chile y es la única vacuna aprobada en Estados Unidos para combatir esta enfermedad parasitaria.

Para aquellos que se interesen en el tema pueden visitar la página web www.neosporosis .com en donde encontrarán información científica y objetiva respecto de la enfermedad.