| ACUERDO
CON COREA

Después
de varios intentos fallidos debido a la violenta oposición de
los agricultores coreanos, el Parlamento de ese país aprobó
el Acuerdo de Libre Comercio con Chile que entrará en vigencia
en 60 días más. Se trata del primer tratado de esta naturaleza
que firma ese importante país asiático, siendo esta sola
circunstancia argumento suficiente para resaltar la gran importancia
que él puede llegar a tener en el desarrollo de nuestro comercio
exterior.
Hasta el momento ningún país, además del nuestro,
cuenta con un calendario de rebajas arancelarias para acceder a ese
mercado, lo que al momento de comenzar a tomar posiciones con nuestros
productos significa una enorme ventaja frente a nuestros competidores,
que debería aprovecharse adecuadamente.
Corea
del Sur es un país con aproximadamente 47 millones de personas,
10 mil dólares de ingreso por habitante, y un dinamismo que le
permitiría duplicar esa cifra a finales de la presente década,
pasando a formar parte del selecto grupo de las diez economías
más grandes del mundo. Esta rápida evolución lo
hace especialmente atractivo como destino para las exportaciones chilenas,
pues en la medida que el país asiático vaya progresando
se irán abriendo nuevos mercados, lo que no ocurre en las economías
más desarrolladas, donde la mayoría de ellos ya existen
y, consecuentemente, resulta mucho más difícil tener éxito.
Para
el sector agropecuario nacional el mercado coreano que recién
se abre ofrece interesantes oportunidades; no de otra manera se podría
explicar la tenaz resistencia de los agricultores de ese país
a la firma del tratado. Sin embargo, participar con éxito en
este nuevo escenario requiere tomar debidamente en cuenta las características,
usos y costumbres, de los consumidores coreanos.
De
partida habría que decir que Corea importa el 70 por ciento de
los productos agrícolas que necesita, lo que representa unos
13 mil millones de dólares actualmente, cifra que irá
incrementándose en la medida que el país vaya progresando
en los próximos años. Por ahora la demanda mayoritaria
de productos agrícolas es poco sofisticada, concentrándose
en productos naturales frescos y poco elaborados, pero todo indica que
esta situación comienza a cambiar rápidamente, como consecuencia
de la incorporación al mercado de las nuevas generaciones que
muestran sus preferencias por productos con mayor grado de elaboración.
Jugos,
alimentos procesados, vegetales congelados, salsas y otros productos
agroindustriales, se piensa que deberían ser los que en el futuro
registren la mayor demanda, con tasas de crecimiento aún mayores
que en los países de Europa y Norteamérica, con quienes
Chile también tiene vigente tratados de libre comercio.
De
acuerdo con cálculos hechos por el Gobierno de Chile, cuando
en el curso de los próximos diez años los productos agrícolas
chilenos entren al mercado coreano con arancel cero, nuestras exportaciones
superarán los 100 millones de dólares, es decir unas diez
veces lo que son actualmente. Carnes y conservas se proyectan como las
partidas más importantes, seguidas de fruta fresca, jugos y productos
congelados.
Todo
lo anterior supone una diversificación importante de nuestra
oferta exportable a ese país, actualmente limitada a uva de mesa
y vino, que representan aproximadamente el 90 por ciento de lo que se
envía a ese mercado.
ANDRES PASSICOT
Ingeniero
Comercial, Gerente General Gemines |