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Reportaje |
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ALCORNOQUE: LAS PERPECTIVAS DE PRODUCIR CORCHO CHILENO Carlo Ovalle M., Investigador Agroforesteria, INIA Quilamapu pestay@platina.inia.cl El corcho, producto extraído de la corteza del alcornoque (Quercus suber), árbol de zonas de clima mediterráneo muy similar al quilllay, es un producto de alta demanda en el mercado nacional y mundial. El principal producto son los tapones para botellas utilizados principalmente en la industria del vino. Su elasticidad, capacidad aislante, resistencia al fuego, baja densidad y durabilidad hacen del corcho un producto natural, noble y de alto valor. Las siguientes líneas presentan cuatro argumentos que justifican el desarrollo en el país de la subericultura (producción de corcho), partiendo de la base de que Chile posee ventajas comparativas excepcionales para la plantación de alcornoque.
El corcho: un producto natural de alta demanda nacional y mundial Esta aseveración nace de la constatación del fuerte incremento que ha experimentado el consumo y producción de vino de calidad en Chile y en el mundo, lo cual ha generado una demanda explosiva por corcho. Según datos del Banco Central (2003), el país ha sextuplicado sus compras de corcho en 10 años, pasando de 5 a 30 millones de dólares anuales. Dicho incremento es concordante con el crecimiento de las exportaciones de vino fino chileno que utilizan como tapones exclusivos a los provenientes del corcho natural. Las importaciones alcanzan también a otros productos derivados, aunque de menor importancia, como aislantes, láminas para empaquetaduras de motores y maquinarias, posa vasos, individuales, salvavidas, canastos, artículos de calzado, etc.
La oferta mundial de corcho no aumenta y los precios presentan una fuerte tendencia al alza La superficie mundial de bosque nativo y dehesas de Quercus suber es de aproximadamente 2.289.000 hectáreas (ha). Sin embargo, la superficie productiva se estima entre 1,4 y 1,8 millones de ha. Un 63% de esta superficie se encuentra en Europa, siendo Portugal y España los principales productores. El resto se ubica en la ribera sur del Mediterráneo. En conjunto, los países del Magreb (norte de África: Marruecos, Argelia y Túnez) poseen el 37% de la superficie mundial, pero participan en menos del 10% de las transacciones comerciales mundiales. Una de las razones del porqué la oferta no aumenta se debe a que la producción actual de corcho se realiza exclusivamente a partir de la explotación de bosques naturales y dehesas. En los últimos 10 años, España y Portugal han iniciado plantaciones de alcornoque, pero éstas no están aún en producción. Los alcornocales “naturales” están experimentando una degradación progresiva en el mundo, fundamentalmente debido al envejecimiento y manejo de las masas arboladas. Este problema es más agudo en los países de la ribera sur del Mediterráneo, afectados por fuertes problemas socioeconómicos y demográficos que hacen que no estén aprovechando las ventajas que ofrece hoy día el mercado del corcho. El volumen de producción de corcho para el conjunto de la región mediterránea es de 330 a 360 mil toneladas por año. El 76% lo produce la península ibérica, el 17% África del norte y el 7% otros países como Italia y Francia. Actualmente, el mayor productor y exportador de corcho a nivel mundial es Portugal con una producción aproximada de 175 mil toneladas y exportaciones por un valor de 880 millones de euros (1 euro = 1,2 dólares).
En cuanto a la situación de precios, en los últimos años
el valor del kilo de corcho a productor en los países productores
y exportadores ha aumentado en forma importante, cotizándose
en la temporada de cosecha 2003 entre US$ 2,4 y 4,2 según las
categorías de calidad. Estos precios son superiores en 2 y 3
veces a los observados a principios de la década del 90, y son
el reflejo de la creciente demanda del producto frente a una oferta
que es fija.
El alcornoque es un árbol exclusivamente mediterráneo
y de difícil reproducción en grandes extensiones fuera
de su clima, por lo que es poco probable que pudiese existir competencia
proveniente de zonas no mediterráneas del mundo. La existencia de clima mediterráneo en la porción central de nuestro territorio, donde los suelos son mayoritariamente graníticos ácidos, unido a condiciones térmicas invernales favorables, con temperaturas medias mínimas del mes más frío que superan con creces la barrera de los 0ºC, permite afirmar que el ambiente de la zona central de Chile es muy favorable para el crecimiento del alcornoque. De hecho, es posible observar en muchos sitios individuos de alcornoque con excelente crecimiento, todos los cuales han sido introducidos y plantados con fines ornamentales. Antecedentes de crecimiento son aún escasos. Los únicos disponibles han sido obtenidos por INIA en Cauquenes (secano interior subhúmedo de la VII Región), sobre un período de 12 años. Allí se han obtenido valores de crecimiento de 4,2 m en altura de plantas, 12,9 cm en diámetro de tronco y 350 cm en diámetro de copas. A pesar de ser un árbol de crecimiento lento, estos resultados son bastante auspiciosos, considerando que han sido obtenidos en árboles no manejados intensivamente (sin control de malezas, subsolado, ni fertilización). Ellos permiten estimar, sobre la base de modelos de crecimiento y producción españoles (Montero et al., 1996), que sería perfectamente posible, en áreas del secano interior, alcanzar la dimensión de 19 cm de diámetro de tronco, a los 20 años de edad del árbol. El país dispone de instrumentos de fomento que permiten el desarrollo de sistemas agroforestales con alcornoque Recientemente, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) ha incluido al alcornoque entre las especies cuya plantación es susceptible de ser bonificada. Esta herramienta unida a otras como los programas de recuperación de suelos degradados y ayudas al establecimiento de praderas permiten disponer de las herramientas de fomento que inciten y ayuden a los agricultores y otros empresarios a incursionar en la plantación de esta especie y en el establecimiento de sistemas agroforestales con alcornoque. La pertinencia económica del sistema se fundamenta, además de los aspectos de mercado anteriormente enunciados, en el hecho de que la producción de corcho se realiza en base a un sistema de plantación en baja densidad, conocido como el modelo de “dehesas” (en España) o “montados” (en Portugal) de alcornoque de la Península Ibérica. Este sistema agroforestal, único en el mundo, asocia la producción forestal con la agrícola–ganadera, lo que permite al productor generar ingresos durante el período en que el árbol está en crecimiento o entre dos períodos de explotación del corcho. Además, se trata de un árbol multipropósito que, adicionalmente al corcho, produce bellotas, recurso de alto valor nutritivo para los animales. Desarrollo de plantaciones en Chile El INIA y un conjunto de agricultores visionarios han sido pioneros en la plantación de alcornoque en Chile. En el Centro Experimental Cauquenes de INIA existe un conjunto de árboles plantados hace unos 70 años, a partir de los cuales se ha obtenido semilla para plantaciones a mayor escala. Las primeras se realizaron en el Fundo Santa Dolores, perteneciente a la Comunidad Lavín Gallego. Este predio dispone de plantaciones a escala reducida, de diferentes edades que muestran muy buen crecimiento. Maule ha completado un proyecto inicial de plantación de 10 hectáreas. En este caso, los árboles disponen de riego por goteo y han experimentado tasas de crecimiento en altura y diámetro de tronco excepcionales para los estándares nacionales e internacionales disponibles. De mayor envergadura, la Viña Los Vascos tiene un proyecto de plantación de 20 hectáreas de alcornoque en Peralillo, valle de Colchagua. Esta iniciativa surgió motivada por la experiencia que la empresa tiene en la producción de corcho en Portugal donde, además de viñedos, posee importantes superficies de alcornocales. Otras iniciativas recientes son la plantación, con fines experimentales, de 5 hectáreas de Quercus suber en el Centro Experimental Cauquenes de INIA, la plantación de 2 parcelas demostrativas establecidas por CONAF en 1999 -tendientes a fomentar la plantación entre los productores de la zona- y una plantación que don Luis Gardeweg proyecta realizar este año a escala comercial en Estancia Flora ubicada en el camino entre Chanco y Constitución. Conclusión Dada la alta demanda
y escasez actual de corcho en el mundo, lo restrictivo del área
geográfica apta para la implantación de alcornoque, la
existencia en el país de condiciones de clima y suelo muy apropiadas
para el crecimiento del árbol, y que a largo plazo -y en la medida
que crece el nivel de vida de la sociedad-, la demanda por productos
naturales ligados a productos alimenticios de alta calidad (vino) crecerá,
es razonable pensar que en el mundo seguirá existiendo una demanda
por corcho. Habría aquí una nueva oportunidad para el
país, por lo que en el corto plazo Chile debiera iniciar plantaciones
de alcornoque.
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