EDITORIAL



El Precio del Dolar

Los resultados de los negocios agrícolas dependen de muchas variables entre las cuales se pueden mencionar el clima, la oportuna disponibilidad de agua para regar, el precio de los productos en los mercados internacionales y varias otras.Dependiendo de la actividad específica en que cada agricultor está ubicado, los efectos de estas variables son diferentes, existiendo sin embargo una de ellas, el precio del dólar, que incide de forma directa o indirecta en todas las ramas del sector agropecuario.

En el caso de la agricultura exportadora un alza en el precio del dólar la favorece porque aumenta sus ingresos expresados en pesos, mientras que a la agricultura sustituidora de importaciones el mismo movimiento de la divisa le conviene porque la protege de la competencia externa, al elevar el costo de las importaciones cuando se lo expresa en moneda corriente.

Ciertamente que todas las actividades agropecuarias necesitan importar materias primas y bienes de capital para funcionar, y estos les cuestan más caro en la medida que sube el dólar.Sin embargo, en ningún caso esos costos anulan los mayores ingresos, porque la actividad agropecuaria exporta más de lo que importa.

Distinta es la situación del comercio detallista, o de los servicios de utilidad pública, que importan más de lo que exportan.A ellos les conviene que el precio del dólar sea lo más bajo posible para acrecentar el margen operacional y eventualmente expandir su mercado.

Cuando en Chile el precio del dólar era de alguna manera fijado por el Gobierno, era habitual encontrar ejerciendo presión sobre las autoridades a representantes de sectores con intereses contrapuestos, para que la divisa se movieran en una dirección u otra.Ahora su precio es libre, salvo muy contadas ocasiones en que el Banco Central a través de sus operaciones de mercado abierto influye indirectamente en su cotización.

Para el buen éxito de los negocios, anticipar el precio del dólar puede ser tan necesario como difícil en un mercado pequeño como el nuestro, donde los negocios de uno o dos grandes operadores pueden provocar movimientos significativos de los precios en el corto plazo.No obstante la dificultad, es frecuente encontrar pronósticos sobre el precio del dólar que hacen personas e instituciones calificadas.

En general, si hoy se pregunta a los analistas especializados sobre el tema, la mayoría dirá que el actual precio de 580 les parece un poco alto, considerando probable que en un futuro cercano se sitúe diez o veinte pesos más barato. Fundamentan su opinión en la holgada situación que muestran nuestras cuentas externas, la recuperación de la actividad económica en 2004 y 2005, y el amplio acceso que tiene el país a los mercados internacionales de crédito.No obstante la validez de esos argumentos, otros especialistas consultados mensualmente por el Banco Central para auscultar las expectativas de la gente dicen que de aquí a dos meses el dólar puede llegar a 590 pesos, para situarse en 598 pesos en un año más, y llegar a 610 a mediados de 2007.

Vaticinios como los anteriores son muy riesgosas para usarlos en un negocio real.Frente a esa eventualidad siempre será más prudente usar seguros de cambio, o cubrirse en el mercado financiero, por lo menos en los casos de las empresas más grandes.

 

Andrés Passicot
Ingeniero Comercial, Director Gemines