Finalmente se concreta una innovación financiera para el sector agrícola.Revista Tattersall entrevistó a César Barros, gran impulsor de este proyecto.
María de la Luz Bazán B., Periodista UGM
Más de una década de esfuerzo empresarial ha significado hacer realidad la Bolsa de Productos Agrícolas. En este largo caminar han participado desde los actores mismos del negocio agroindustrial hasta las entidades auxiliares que serán figuras de primera línea (almacenistas, aseguradores, acopiadores y financistas).
La iniciativa de esta bolsa surge en 1989, cuando Sergio Romero, entonces Vicepresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), la propuso con el respaldo de la SNA, durante el gobierno de Patricio Alywin.
Lo que la mantuvo paralizada, y lejos del interés de los inversionistas por todos estos años, fue que estaba enfocada en la transacción de físicos y adolecía de problemas fiscales, ya que las transacciones debían pagar IVA.
Para poder sacarla del estancamiento hubo que superar el tema del impuesto. A esto se llegó recién el 2002 tras extensas reuniones con el Ministerio de Hacienda y el SII. La discusión se centró en que si los títulos de la Bolsa de Productos querían competir exitosamente, no debían estar sujetos al IVA, tal como sucede con las acciones, los depósitos y los bonos que se transan en bolsa. Sobre este respecto, la nueva ley 19.220 crea un marco. Mientras los productos se estén transando en bolsa se crea una especie de zona franca. Esto se traduce en que las personas que traen los productos físicos a la bolsa o las que se los llevan (vendedores y compradores) pagan IVA; en tanto, los inversionistas financieros que trabajan con la bolsa no tienen que pagar.
Luego vino el diseño de un sistema seguro, que garantizara a toda prueba la existencia del físico que respaldaba los títulos, y los protegiera de procesos de quiebra u otros apremios legales.Para eso se aplicó en forma exitosa la legislación sobre almacenes generales o warrant’s, y las capacidades de las compañías de seguros generales.
Entrevistamos a César Barros su presidente y también director de la SNA:
¿A su juicio, cuál es el aportede estabolsa para el mercado?
Básicamente trae orden al mercado; estandarizando productos, certificando existencia, cantidad y calidad, proveyendo un marco de seguros y garantías, operando títulos homogéneos y transables.
Permitirá transformar las “cuentas existencias” e‘“IVA por recuperar” en instrumentos de transacción bursátil.Esto se traduce en un financiamiento barato para quienes lo requieran, y tengan en sus balances estos nuevos “títulos de transacción bursátil”.Un activo con cero utilidades financieras se transforma de este modo en un activo de rentabilidad financiera clara y tangible. Además permite una fuente de financiamiento a la agroindustria y quienes le compran.
En la medida que podamos descontar facturas, vamos a bajar los costos financieros.
En definitiva, permite financiar los stocks de materias primas y productos de manera simple, a bajo costo, con lo que los agricultores no van a estar obligados a venderlos a la cosecha. Abre un nuevo mercado operando fuera del mercado de crédito bancario; optimizando la recuperación de IVA, rentabilizando stocks inactivos, es más flexible que otros sistemas y opera en condiciones competitivas. Además beneficiará no sólo a las grandes empresas, sino que también alas pymes.
¿Qué tipo de productos se van a transar en este mercado?
Se van a transar básicamente tres tipos de productos financieros: a) los genéricos: que son el trigo, el maíz, el vino y el azúcar.Que los puede transar a término o con pacto de recompra cualquier persona que lo posea. Ideal para empresas pequeñas, o empresas con balances deficientes o de gran volatilidad; b) específicos: una agroindustria con un balance y tamaño razonable, puede inscribir un producto específico suyo -trigo “El Molino”-que lleva por ejemplo, en su definición, un pacto de recompra a futuro respaldado por el balance de “El Molino”, adicionalmente al resguardo entregado por el físico.Este producto financiero será muy similar a un efecto de comercio de “El Molino”, con garantía de trigo físico.Esta modalidad permitirá a un enorme número de agroindustrias medianas, acceder por primera vez al mercado de capitales chilenos, y c) contratos sobre cosechas futuras: los grandes poderes compradores como IANSA, Carozzi, CCU, las grandes exportadoras de fruta, que hoy financian parcialmente a los agricultores dentro de su balance, podrán, adecuando previamente esos contratos a fórmulas de compras a futuro, financiar a sus proveedores fuera de balance en el mercado de capitales.
¿Con qué productos va a entrar en operación?
En una primera instancia vamos a partir con maíz, trigo y vino a granel. Para luego ir incorporando productos silvícolas y madereros como de la salmonicultura. Los productos aptos para ser transados en esta bolsa son básicamente los no perecibles y los que tengan un mercado razonablemente profundo, es decir, que sus precios sirvan como señal.
Además van a poder ingresar a este sistema animales vivos que tengan una curva de desarrollo predecible. La nueva industria de feed-lot puede incluirse sin ningún problema, sólo falta que los actores de esta industria se decidan a hacerlo. En el caso del ganado, se va a transar con un pacto de recompra, como se hace ya en otros países.
¿De qué manera va a operar la bolsa?
Elacopiador o agroindustrial que tenga su trigo acopiado en instalaciones adecuadas podrá inscribirlo en la bolsa, previamente asegurado y en control de un almacenista.,
Labolsa le entregará un certificado (equivalente a un depósito en moneda extranjera) con la diferencia que el tipo de cambio no será ni la rupia, ni el yuan, ni el euro, sino que el precio del trigo, un certificado sobre trigo. Un fondo mutuo no deberá averiguar quién lo produjo, quién lo guarda o quién lo asegura.Lo importante es cuánto trigo estándar constituye.
Los certificados emitidos por la bolsa, así como sus pactos, tendrán una clasificación de riesgo similar a la de un depósito a plazo de un banco chileno de primera línea.Su poseedor podrá venderlo, prestarlo, entregarlo en garantía, o venderlo con pacto de recompra a futuro.
Este tipo de operación no constituye deuda, sólo una contingencia. Estas ventas no van a figurar como un pasivo, sino como una nota del balance. En esto estamos trabajando codo a codo con la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS).
Y tal como en una operación de factoring, no importa quién generó la factura, ni su balance, ni su historia, sólo que el obligado a su pago tenga balance e historia. Es decir, que tenga trigo acopiado, independientemente de quién es su dueño, su situación financiera o tributaria. Lo substancial es que tiene trigo y éste vale plata y puede usarse como tal.
De esta manera la Bolsa de Productos Agrícolas financiará la otra gran cuenta del balance de las empresas, en forma simple e impersonal; las existencias, que en promedio constituyen alrededor de dos meses de ventas de las empresas medianas.
¿Cómo va a estar estructurada?
La estructura de esta entidad financiera está conformada por unaplataforma electrónica, las transacciones se van a realizar en la Bolsa Electrónica. Va a existir una Cámara de Compensación yuna Comisión Arbitral. Estas últimas,respectivamente, tienen como función reducir los riesgos de las transacciones, actuando como contraparte única y solucionar los conflictos que se puedan generar en las transacciones. Un punto interesante es que se puede ser accionista sin ser corredor.
¿Con qué tipos de instrumentos va operar?
En un principio con facturas y pactos de recompra sobre productos agrícolas y agroindustrial. El tema de los futuros y forwards va a ser un tema posterior pero va a salir antes de lo que esperamos. Lo que vamos a hacer con estos instrumentos es una especie de préstamo pero con garantías reales.
¿Respecto de las facturas, van a poder transarse?
Estamos trabajando con SVS y SII para que las facturas bajo la nueva ley puedan transarse en este nuevo mercado bursátil. Esto va a traer importantes beneficios para el agricultor, ya que se traduce en bajísimos costos de descuento. Las facturas actualmente descuentan entre el 1% y 2% mensual y esto va a bajar en forma sustancial. Dependiendo de la entidad a la que le vendan esto debería bajar a menos de la mitad.
¿Qué costos deberá asumir el agricultor por concepto de transacción?
Respecto de este punto esperamos que sean los más bajos posibles. Para ello estamos trabajando en un outsourcing con la Bolsa Electrónica, lo cual nos va a permitir operar a costos marginales y convenientes con ellos, esto es inédito. Además cuando aparezca la Cámara de Compensación también vamos a buscar hacer un outsourcing con una tercera compañía lo que también nos va a reducir los costos. Los costos para los usuarios van a ser realmente convenientes: más baratos que el crédito bancario e infinitamente más baratos que el costo del factoring para empresas pequeñas.
Quienes operen en este mercado se van a sorprender con su eficiencia y bajos costos, entre los cuales está el ahorro del impuesto al pagaré, que hoy hace duplicar los costos financieros de las empresas.
¿Qué volumen de transacciones se visualizan?
El volumen y tipo de transacciones que se hagan en la bolsa va a depender de la creatividadde corredores acopiadores o usuarios. No obstante, pensamos en volúmenes cercanos a US$30.000 y US$50.000 millones, de aquí a cinco años. Esta bolsa agrícola es una de las creaciones que mayor impacto va a tener en el financiamiento de la agricultura, agroindustria y de otros sectores de la economía nacional.
¿Por qué ha tardado tantos años en concretarse este proyecto?
Primero porque se cambió un proyecto que se presentó enfocado al producto físico, más que hacia un proyecto financiero, y segundo, porque fue muy largo negociar con el gobierno el tema de IVA.
¿Qué ha sido lo más engorroso?
Lo más difícil ha sido convencer al mercado financiero prestar (o pedir prestado) sobre un stock de trigo, producido porejemplo por don Enrique Ulloa en Santa Cruz, acopiado en COPEVAL Nancagua, con grados de humedad, grano partido y otras características particulares sólo a él.Y amparado por pólizas de seguros únicas, difíciles de auditar y de comparar.
El mercado financiero exige homogeneidad y simplicidad: detesta las singularidades. Para solucionar este problema se crearon las titularizaciones o securitizaciones de títulos financieros no homogéneos, una de las grandes creaciones del mercado financiero del último tiempo.
¿Cuántos socios conforman actualmente la bolsa agraria?
Actualmente somos 13 socios y estamos en conversaciones con dos más. Cada uno compró una acción (UF 6.000). Entre los socios me encuentro yo, la SNA, Bolsa Electrónica, Tattersall, Larraín Vial, Covarrubias Corredora Agrícola, SOFO, Cooperativa Centro Sur, Colonos del Sur, Fundación Chile, Consorcio Nacional de Seguros, Factor Line y Banco del Desarrollo.
¿Cómo ha sido la experiencia de este tipo de bolsas en otros países?
Los más grandes e importantes son los de Rosario, Sao Paulo, Caracas y Bogotá. Argentina cuenta con 120 años de experiencia y tiene como principal objetivo las transacciones de cereales, oleaginosas y demás productos y subproductos agrícolas. Hoy, sus principales mercados son los de granos y los de valores. Creada en 1917, la de Brasil es la más grande a nivel mundial y se especializa en trigo, azúcar, soja, alcohol, cacao y maíz. La bolsa venezolana centra sus transacciones en rubros como el café, cacao, cereales (maíz, trigo), oleaginosas, textiles, plátanos y productos pecuarios y pesqueros. La Bolsa Nacional Agropecuaria de Colombia, en tanto, centra sus transacciones en productos ganaderos, avícolas, cultivos y café. Tan importante resulta este tipo de bolsas en Latinoamérica, que en 1994 se constituyó la Asociación Panamericana de Bolsas de Productos, integrada por las bolsas agropecuarias de productos que formaron parte de su creación y las que posteriormente se adhirieran.
|