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Los diferentes tipos de enmiendas de suelo existentes en el mercado solamente permiten aplicar determinados nutrientes. Así por ejemplo el carbonato de calcio se ha utilizado ampliamente para la corrección de la acidez y simultáneamente como aportes de calcio, la Dolomita para la corrección de la acidez y como aportes de calcio y magnesio, el sulfato de calcio o yeso agrícola, como aportes de azufre y calcio.

En situaciones en donde, por ejemplo, los niveles de calcio, magnesio, azufre y boro y/o zinc en el suelo están bajos, tradicionalmente se han corregido por lo menos con dos a tres aplicaciones foliares durante la misma temporada de crecimiento, las cuales solamente permitirán corregir las deficiencias de esa temporada, persistiendo el problema en las temporadas posteriores. La corrección de la acidez se efectúa previa al establecimiento de los nuevos viñedos, utilizando grandes cantidades de enmiendas por hectárea, y en los años sucesivos se continúa con dosis de mantención menores. Los niveles de azufre son corregidos generalmente con las aplicaciones de azufre en polvo como control preventivo de oídio.

El boro, zinc y/o magnesio son aplicados en los meses de primavera durante la temporada de crecimiento, aumentando así los costos de producción por mayor el número de aplicaciones requeridas para corregir los niveles de cada uno de los nutrientes en forma temporal y no definitiva. En el caso de los micronutrientes que se emplean en pequeñas cantidades por hectárea, como por ejemplo el boro y el zinc, se dificultará la dosificación y distribución uniforme por unidad de superficie. Generalmente estos fertilizantes serán mezclados mecánicamente con los fertilizantes granulados que se utilizarán al establecimiento de los nuevos viñedos o en las fertilizaciones anuales de mantención.

Al mezclar fertilizantes granulados con pequeñas dosis de fertilizantes en polvo o granulado (que aportan micronutrientes), por diferencia de granulometría, peso específico y cantidad, los fertilizantes en polvo caerán más cerca del equipo aplicador y los granulados más lejos con una distribución heterogénea.

El micro relieve y la topografía irregular de los diferentes cuarteles establecidos con viñedos producirán una decantación natural de los polvos finos, tanto cuando se traslada la maquinaria al potrero como durante la aplicación, produciéndose en muchas ocasiones sectores en los cuales se aplican cantidades excesivas de micronutrientes y sectores subdosificados, generando un cultivo con un crecimiento y rendimiento heterogéneo en cantidad y calidad.

Dependiendo de las dosis aplicadas con esta forma de aplicación (mezcla de fertilizantes con macro y microelementos) se corre el riesgo de provocar fitotoxicidad y sectores con deficiencias nutricionales por una baja o nula dosificación.
Una alternativa interesante que permite solucionar todos estos inconvenientes antes citados y reducir además los costos de producción por concepto de menor número de aplicaciones, la constituye CASUL®, que básicamente es una mezcla de enmiendas de suelo formulada, específica para los requerimientos de cada agricultor, como polvo fino, la que contendrá una proporción uniforme de los diferentes nutrientes utilizados en su formulación.

Utiliza como herramienta los resultados de los análisis de suelo de los diferentes cuarteles y los requerimientos de los variados nutrientes que presentan las distintas variedades de uva vinífera en que se aplicará. Conocido los requerimientos de cada variedad (Carménere, Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Petite Verdot, etc.) y los aportes del suelo se elabora una enmienda que simultáneamente permite corregir la acidez y la estructura del suelo e incorporar simultáneamente en una sola aplicación macronutrientes secundarios como el calcio, magnesio, azufre y micronutrientes como el boro y zinc, etc., según sean requeridos por los diferentes tipos de suelos y variedades.

Presenta las siguientes ventajas respecto a los diferentes tipos de enmiendas disponibles actualmente:
-En una sola aplicación se pueden incorporar todos los macronutrientes secundarios y micronutrientes requeridos por los viñedos y corregir simultáneamente la acidez y/o estructura del suelo sin causar fitotoxicidad o áreas subdosificadas.
-Presenta una relación balanceada de los diferentes nutrientes involucrados en su formulación, como por ejemplo en la relación calcio / magnesio, lo que permite obtener finalmente una nutrición adecuada a los requerimientos de las diferentes variedades de uva vinífera para lograr así la obtención de todos los nobles atributos de cada variedad (aroma, sabor, cuerpo, etc.)  en armonía con el medio ambiente.
-La distribución de los macronutrientes secundarios y micronutrientes será más uniforme, por utilizar materias primas de similar granulometría y peso específico, obteniéndose finalmente un producto homogéneo.