Ganadería
 

CEREALES: IMPORTANCIA DEL MAIZ Y OTROS CEREALES EN ALIMENTACION DE LA VACA LECHERA

Roberto Fenzo, Médico veterinario U.de Chile.

Si de mis preferencias dependiera, mi recomendación sería apartarse lo menos posible del maíz, de sus subproductos y sus derivados, sin embargo, los restantes cereales sufren grandes caídas estacionales en sus precios y por lo tanto se hacen muy atractivos... a ratos.

En Chile, resulta ridículamente barata todo el año la incorporación de afrecho, afrechillo y harinilla de trigo o arroz en las raciones a nivel predial y muy especialmente en las industrias de alimentos, por lo que si ustedes ya suministran un balanceado comercial... intentar reforzar la dieta con uno de estos subproductos es encaminar a las vacas directamente a la acidosis ruminal y a las patologías derivadas de la misma.

Veamos cuáles son las consideraciones que debemos observar al momento de tener que decidir reemplazar parcial o totalmente un ingrediente en el concentrado.

Para comenzar volveré a hacer hincapié en lo de siempre... actuar con cautela y moderación. Los mejores resultados se obtienen cuando se hacen los cambios en forma paulatina (además nunca muchos cambios simultáneos... así no se podrá concluir nada) en cantidades y transcurso del tiempo (introducir fracción de cambio por períodos de 10 días como mínimo antes de avanzar hacia completar el cambio previsto). Prefiera las mezclas (núcleos). La gran cantidad de componentes y variables en la composición de los alimentos sugiere que en las mezclas (núcleos) podemos asegurar un mejor y más natural balance nutricional.

Los diversos cereales pueden afectar distintamente los parámetros de fermentación ruminal , por ende afectarán distintamente también la producción de leche, la producción de grasa (menor porcentaje de grasa en vacas con dietas altamente concentradas, pero como contraparte, leche de un mayor porcentaje de proteínas) e incluso la composición de la grasa de la leche. (las vacas suplementadas con cebada tienen concentración más alta de ácido palmítico C16 y menos de ácido oleico C18:1 - omega 9, que aquellas suplementadas con maíz, alterando las características butirométricas de la grasa láctea)

OBSERVACIONES

Se recomienda no sobrepasar los 3 kg de cereales /vaca/día si se quiere evitar mayores riesgos de acidosis, baja de consumo y reducción del contenido de grasa de la leche.

La adición de bicarbonato de sodio por un mínimo de 0,75% de la materia seca de la ración (buffer) y un mínimo de 0,25% de óxido de magnesio (entre ambos mínimo 200 grs/vaca/día) , revierten casi totalmente, aunque artificialmente, los efectos adversos de las dietas altas en granos ricos en carbohidratos fácilmente fermentecibles (almidones, azúcares y pectinas) sobre el porcentaje de materia grasa, y es una práctica habitual en muchas lecherías, suministrarlos mezclados con la ración. Las grasas protegidas o by-pass, como energía suplementaria, refuerzan con seguridad, como mínimo un par de décimas el tenor de grasa en la leche . El rango de materia grasa que se puede eventualmente llegar a “manipular” mediante la adición de buffers y grasa by-pass, se puede estimar entre el 2,9% y 4,3%.

Una forma práctica de detectar el exceso de granos en la ración o, su contraparte, una escasez relativa de forraje es la inspección de fecas, donde se observará la presencia de porciones y/o granos no digeridos en las fecas , así como también un ph menor a 6 en las mismas (se mide fácilmente con un papel Ph de rango 5-8 de Ph )

La forma física (acondicionamiento y tamaño de partícula) de los granos también influye en la digestibilidad de los cereales. El sorgo y el maíz se benefician más notoriamente que los cereales tipo trigo, avena, cebada, triticale etc. de lo procesos de roleado seco, ojuelado en húmedo o roleado a vapor. El maíz en vcopos suele incrementar notoriamente el porcentaje de proteína láctea, así también si es sobreformulado, causa rápidas y severas depresiones en la grasa láctea...... difíciles y costosas de revertir. Cabe recordar que, en general, la molienda muy fina de los granos comporta un mayor riesgo e incidencia de acidosis ruminales.

El forraje es el recurso clave para la producción de leche y es recomendable que forme parte entre un 55- 65% de la ración diaria de la vaca en lactancia, dependiendo de la calidad del mismo. Dicho de otra forma, una vaca en producción se mantendrá en buenas condiciones productivas y de salud, consumiendo no menos de un 1,6-1,8% de su peso corporal bajo la forma de forrajes. En caso de las vaquillas, no menos de un 1,2-1,4% de la dieta diaria debe estar compuesta por forrages voluminosos. Si decide suministrar forraje por más del 65% de la ración , éste debe ser de muy buena calidad para evitar deficiencias energéticas que se manifiesten en caída de la proteína láctea.

El contenido de fibra cruda y fibra detergente neutra es una buena forma de medición de los forrajes. Luego vienen las consideraciones de orden físico como densidad y tamaño de partícula, que están más relacionados con la velocidad de pasage y digestibilidad. El mínimo en fibra dietaria detergente neutra se estima no debe encontrarse en ningún caso por debajo el 26-28%.

Algunas recomendaciones generales para suplementación de cereales:

1) Prefiera granos acondicionados o directamente extruídos a los simplemente molidos.

2) No sobrepase el 45% de la ración diaria en concentrados a base de granos. Del total del concentrado ofrecido, tampoco suministre más de 3 kg/vaca/día en cereales.

3) Si decide utilizar sorgo en grano, escoja sólo variedades dulces (en general de color más claro, el tanino es un factor antinutricional cuya interrelación con otros componentes de la ración es de difícil previsión).

4) No olvide que si de aumentar el aporte de energía se trata y ya se encuentra al límite recomendado de aporte de granos, las grasas by-pass son un excelente y muy seguro recurso ya que aportan aprox 2.25 veces más energía que los carbohidratos sin alterar en nada la función ruminal (grasas inertizadas), minimizando el riesgo de acidosis, no generan calor (muy importante en épocas calurosas) y aumentan considerablemente el porcentaje de grasa láctea.

5) Base de cálculo simplificada para estimar la cantidad de suministro de concentrados :

Para niveles de producción 40-50 lts diarios: 1 kg cada 5 litros de leche producida.

Para niveles de producción 30-40 litros diarios:

1 kg cada 4 litros de leche producida.

Para niveles de producción 20-30 lts de leche diarios:

1 kg cada 3 litros de leche producida.

Para niveles de producción menores de 20 litros diarios:

1 kg cada 2 litros de leche producida.

Cereales integrales:

Sorgo: máximo 30% de la mezcla molida de granos.
Avena: máximo 40% de la mezcla molida de granos.
Cebada: máximo 35% de la mezcla molida de granos.
Trigo: máximo 15% de la mezcla molida de granos (hasta un 35% si pelletizado) Mézclese con avena u otro grano con cáscara para «alivianar» la mezcla molida.
Centeno: máximo 15% de la mezcla molida de granos (ídem trigo)
Arroz: máximo 15% de la mezcla molida de granos. (ídem trigo)

Otros granos, no cereales:

Semilla desmotada de algodón: excelente fuente de energía, fibra y proteína. Máximo 3 kg/vaca adulta día en época fría, 2,5 Kg/vaca en época calurosa o bien 10-15% de la ración base materia seca. Tóxica en animales impúberes, estresados y demasiado viejos.

Poroto de soya desactivado: excelente fuente de energía y proteína. Máximo 3-4 kg /vaca/día o 10-15% de la ración base materia seca.

Poroto de soya crudo: el desactivado, aparte de eliminar factores antinutricionales, le confiere al poroto soya un mayor coeficiente de by-pass a la proteína , por lo tanto, al decidir suplementar con poroto de soya sin desactivar, también estamos optando por un producto de potencial reducido, con by-pass no superior al 30%, comparado con el 45 y hasta el 50% a que se opta cuando se escoje un poroto de soya desactivado a vapor o tostado. El poroto molido se recomienda sea consumido dentro de los 20 días.

Otras opciones, subproductos de molienda (specs variables de acuerdo al productor):

Pellet de trigo: máximo 25% de la mezcla de granos Afrechillo/afrecho de trigo: máximo 15/25% de la ración base materia seca ó 2-3kg/vaca/día.

Pellet de maíz: máximo 40% de la mezcla de granos

Gluten feed de Maíz: máximo 40% de la ración base materia seca ó 6 kg/vaca/día.

Hominy feed (h. zootécnica): máximo 40% de la mezcla de granos ó 5 kg/vaca/día .

Burlanda (CGDS) de sorgo: máximo 40% de la ración base materia seca ó 3 kg/vaca/día.

Gluten meal de maíz: máximo 1,5 kg por vaca /día ó 3% del concentrado.

Germen integral de maíz: máximo 1 kg por vaca/día ó 2% del concentrado.

Germen seco de maíz: máximo 30% de la mezcla de granos.

Cernido de avena: máximo 30 % de la ración base materia seca ó 3-4 kg /vaca/día

Afrecho de maní: sin limitaciones importantes de destacar.

Afrecho de soya: sin limitaciones importantes de destacar.

Afrecho de lino: sin limitaciones importantes de destacar.

Afrecho de maravilla: sin limitaciones importantes de destacar.

Afrecho de algodón: como máximo las mismas que para la semilla entera.

Otras opciones, subproductos industriales de origen vegetal:

Orujo de cebada cervecera: máximo 15-20% de la ración base materia seca.

Pulpa de remolacha: máximo 20-30% de la ración base materia seca.

Harinilla (pulido) de arroz: máximo 20% de la mezcla de granos ó 15% de la ración base seca. Melaza de remolacha pura: máximo 3-4% de la ración diaria base materia seca.

Melaza de caña pura: máximo 5% de la ración diaria base materia seca.

Aunque no directamente relacionado con el tema en cuestión, pero aprovechando la oportunidad de mis recomendaciones prácticas acerca de la inclusión de los granos y otros subproductos de origen vegetal, he querido representar con un cuadro un resumen complementario de las integraciones de nitrógeno, proteinas animales y grasas by-pass en la ración de la vaca lechera, a saber :

Urea: máximo 2% de la ración ...solo bajo control de nutricionista.

Harina de pescado: 60-68% PB, máximo 3% del concentrado ó 0,5 kg/vaca día.

Harina hidrolizada de plumas: 80-84% PB, máximo 6% del concentrado ó 1 kg/vaca /día.

Harina de vísceras de ave/cerdo: 60-68% PB , máximo 6% del concentrado ó 1 kg/vaca/día.

Harina de sangre: 85-88% PB, máximo 3 % del concentrado ó 0,5 kg/vaca/día.

Sales de calcio de ácidos grasos: 84% materia grasa, 95% asimilable, máximo 0,5 kg vaca/día.

Grasa parcialmente hidrogenada: 99% materia grasa,90% asimilable, máximo 0,45 kg vaca/día.

Aceite marino o vegetal: 98% materia grasa, 80% asimilable y menos. Altamente hidrogenado.
PB: proteina bruta