Cultivo
 

¿EN QUE ESTA LA PRODUCCION ARROCERA NACIONAL?

Por Hugo Rodríguez A., Periodista


Con una superficie cultivada de 25 mil hectáreas repartidas entre la VI, VII y VIII Región, Chile se ubica muy lejos de los grandes productores arroceros mundiales y sudamericanos. La producción se basa en el cultivo de pequeños agricultores (10 hectáreas por agricultor según el último censo), con un rendimiento promedio de 50 quintales por hectárea (sobre 65 quintales los buenos agricultores).

Estas cifras pudieran verse incrementadas a unas 80 mil hectáreas cultivadas, dependiendo de los precios de compra del grano que impulsen a mejorar el negocio.
En esta materia, el investigador de INIA Quilamapu Roberto Alvarado Aguila1 , único científico en Chile que dirige la investigación del arroz, sostiene que la reciente firma de tratados de libre comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, constituye una oportunidad para competir por nuevos mercados, considerando que nuestra producción arrocera es más barata, a pesar de los precios subvencionados de algunos arroces importados.

CAMBIO EN LAS TENDENCIAS DE INVESTIGACION

“Hasta los años 90 el único objetivo de la investigación era producir arroz de grano largo, ancho y cristalino. Actualmente, la tendencia apunta a diversificar la generación de arroces disponibles para el agricultor y el comercio. En la práctica eso significa producir arroces glutinosos y dulces de tipo aromáticos”, indica Alvarado.

- ¿A qué obedece este cambio de enfoque?

- A la apertura de los mercados producto de la firma de tratados de libre comercio y a la necesidad de mantener o abrir nichos de mercado en Europa, Estados Unidos, o incluso dentro de Chile, para algunas minorías étnicas. En tal sentido, la generación de Ambar INIA, variedad ya aprobada, en proceso de inscripción y próxima a salir al mercado, puede ser destinada a esas minorías para satisfacer necesidades de arroces glutinosos. En cuanto a arroces aromáticos, recién estamos empezando a trabajar en ellos y los resultados son a largo plazo (10 años).

- ¿También la investigación responde al mercado?

- Así es, y en tal sentido debemos estar atentos para diversificarnos en cualquier momento hacia arroces tipo rizzotto, quizás volver a los arroces cortos destinados a las paellas españolas... o pensar en las demandas para arroces preparados (postres de arroz con leche, sopas, etc.).

EL SECTOR ARROCERO NACIONAL

- ¿Existe optimismo entre los arroceros?

- Creo que sí. Ello dependerá, en todo caso, de si somos capaces de encontrar nuevos mercados.

- ¿Y quiénes son los encargados de buscar esos nuevos mercados?

- El sector privado y el público... es la unión de los dos... y en estos momentos estamos en las fases iniciales. Algunos organismos internacionales sostienen que para el 2025 se produciría un déficit en la producción de arroz a nivel mundial, por lo tanto también debemos estar preparados para eso.

- Hablemos de los desafíos

- Un gran desafío es poder contar con una organización entre los agricultores que permita realizar un trabajo mancomunado con el gobierno y los molineros amparados por objetivos claros.

- ¿Y otro?

- Disminuir la brecha entre el rendimiento actual y el rendimiento potencial que se estima en 90 quintales por hectárea. Para estrechar esa brecha debe continuarse con el proceso de sistematización o adecuación de suelos incluido en el Programa de Recuperación de Suelos Degradados que impulsa el gobierno. Esto permite recuperar parte de los suelos y hacer mucho más eficiente el uso de maquinarias, el manejo del agua y el empleo de productos químicos, con la consiguiente rebaja de los costos.

También es importante realizar una siembra oportuna (octubre), aumentar la investigación, tener un sistema de transferencia de tecnología que hoy casi no existe, y generar un intercambio fuerte entre los productores y la investigación.

CHILE EN EL CONCIERTO INTERNACIONAL DEL ARROZ

- ¿Quiénes son los mayores productores mundiales de arroz?

- En el plano mundial sobresalen China e India en cuanto a superficie y Australia en cuanto a rendimientos promedio. En el nivel sudamericano destacan Argentina y Uruguay como exportadores y Brasil como productor.

- ¿Y qué ventajas presenta Chile?

- A pesar de estar muy lejano a los primeros lugares de producción, Chile encuentra su fuerte en la ausencia de plagas y enfermedades, como el hongo piricularia, lo que facilita la producción de arroz limpio.

-¿Cuáles son nuestras perspectivas de desarrollo?

- Las perspectivas están directamente relacionadas con la búsqueda de nuevos mercados, pues hoy nuestro crecimiento sólo puede expandirse dentro del país pasando a ocupar parte del consumo de arroz importado, especialmente fuerte en los extremos sur y norte de Chile alcanzando al 25 – 30% del arroz comercializado. Existe un cierto margen de ese porcentaje que podríamos ocupar porque se trata de arroces distintos que no se producen en Chile.

- ¿Y desde el punto de vista de la calidad?

- Gracias al convenio con la molinería (entre INIA y la Asociación Gremial de Molineros de Arroz, AGMA) el porcentaje de granos entero ha subido desde niveles de 44 a 45% a niveles del 50%, siendo aún posible mejorar hasta un 55%.

BREVE HISTORIA DEL ARROZ EN CHILE

«Comercialmente el arroz se empezó a cultivar en Chile en 1937 y en forma experimental en los años 20 en tierras que hoy ocupa la V Región con rendimientos iniciales que alcanzaban los 40 quintales por hectárea que luego bajaron a 20-25 quintales, y que hoy promedian los 50 quintales», sostiene con propiedad el investigador de INIA Quilamapu, Roberto Alvarado.


La actividad científica del arroz se inicia en 1953 por parte del Ministerio de Agricultura, además de lo realizado por el sector privado en manos de la Estación Experimental Huencuecho ubicada en Pelarco, provincia de Talca. La investigación en ese tiempo se centró exclusivamente en labores de mejoramiento, lo que dio origen a una serie de variedades como Lonquén Amarilla, Gavilla y Llanera por parte de Huencuecho y Mapufén, Rendifén y Precofén por parte del Ministerio. Este proceso terminó con el surgimiento de la variedad Oro, la más importante del país por esos años (fines de los 60 hasta fines de los 70), fruto del trabajo conjunto entre ambos organismos.

Una vez desaparecida Huencuecho en los 70, el trabajo siguió en manos de la empresa arrocera Induz que lanzó las variedades Perla y Cristal.

En 1964, junto con la creación del INIA (Instituto de Investigaciones Agropecuarias), se inician los trabajos de cruzamientos. Esto posibilitó que a fines de los 70 y principios de los 80 pudieran liberarse tres variedades por parte del INIA, adoptando los nombres de Ñiquen, Quella y Diamante. Esta última, dotada de características de grano largo y cristalino, se transformó en la variedad más importante de los últimos años, desplazando a Oro. Posteriormente se liberó la variedad Buli, de defectuosa calidad, y a fines de los 90 se lanzó Brillante INIA que recién entra al mercado, pero sin poder superar a Diamante que se mantiene como la variedad más importante.

La historia reciente indica que desde 1996 la operación del programa de investigación de arroz de INIA Quilamapu es financiada por los molineros reunidos en AGMA.

1. Roberto Alvarado Aguila. Ingeniero Agrónomo, Master of Science en la Universidad de Filipinas, ha destinado más de 30 años de trabajo en el estudio del arroz, transformándose por ello en el único referente científico del tema en Chile. Actualmente encabeza el programa de arroz de INIA Quilamapu que integra junto a otro investigador.


2. Al cierre de este artículo no se disponían los datos finales de diciembre.


ESTABILIDAD DE LOS PRECIOS MUNDIALES

Una cierta estabilidad caracterizó el precio de los mercados mundiales de arroz al término de 2002. En tal sentido, durante noviembre los precios se mantuvieron relativamente estables, aunque diciembre2 marcaba una tendencia a la baja producto de la escasa demanda en vísperas de la nueva cosecha asiática.

También resultan determinantes los efectos generados por la política de subsidio a las exportaciones aplicada por el gobierno de la India, manteniendo precios extremadamente competitivos en relación a los principales competidores asiáticos.

Este factor aparece como responsable de la tendencia a la baja observada en el mercado mundial durante el año 2002, a pesar del aumento que experimentó la demanda en el mundo. La excepción a la regla la constituyó Estados Unidos, que una vez más mantuvo precios de exportación firmes gracias a la fuerte actividad comercial existente en América Central y del Sur.

En cuanto a la comercialización mundial del arroz, ésta se proyectaba a 27 millones de toneladas para el 2002, 10% superior al 2001, mientras que para el 2003 se prevé un volumen de 26,7 millones, motivado por una disminución en las superficies cultivadas y en los rendimientos obtenidos en los países asiáticos.