Ganado
 

MEDIERIA, UN NEGOCIO INTERESANTE PARA LA ZONA CENTRAL

Las condiciones climáticas de la zona, su cercanía a los grandes centros de consumo y la producción de granos, energía fundamental para la terminación del animal, hacen del negocio de la mediería algo atractivo de implementar y masificar en la zona central, según Juan Pablo Silva, ingeniero agrónomo de la Universidad de Chile, ex administrador del fundo Longovilo de Ricardo Ariztía y actual asesor de este mismo.

¿A tu juicio qué factores hacen atractivo el negocio de la mediería del ganado bovino en la zona central?

Pienso que una de las razones más importantes es que en nuestra zona es donde se produce la mayor cantidad de energía para terminar el ganado. Principalmente granos como el maíz, y todo tipo de desechos como los de las agroindustrias, industria de los broilers, de cultivos y sus subproductos, como los rastrojos.

La zona sur, a pesar de contar con muy buenas praderas, no logra terminar bien el animal por un tema de capacidad de energía. Para suplir esta carencia y suplementar las raciones comienzan a fabricar trigo y transportar maíz de la zona central, no teniendo donde almacenarlo, por lo que se les humedece y llena de hongos. Por todo esto, al final el kilo ganado del animal les sale más caro que buscar un socio, pagar un flete y terminar su ganado acá en la región. Además del tema de la energía, contamos con un muy buen clima y estamos cerca de los principales centros de consumo.

¿Qué tipo de oportunidades existen tras este negocio?

Creo que Chile tiene todas las condiciones para desarrollar la zona criancera en el sur y terminar los animales en la zona central, pero faltan los incentivos o al menos la claridad de qué va a pasar con el tema de la carne en el mediano plazo.

La idea tras las medierías es que los ganaderos del sur produzcan terneros y los engorden en las praderas, para después hacer una especie de recría en la zona centro sur donde existen pastos de mejor calidad y finalmente terminarlos en la zona central, en donde la energía, que es cara, se pueda aprovechar de la mejor manera posible a través de una dieta balanceada para que el animal esté listo a los 60 ó 90 días.

En la zona sur hay mucho ganadero que hace el esfuerzo de terminar sus animales y no se da cuenta que durante los últimos días pierde todo lo que ha obtenido en el resto del tiempo. Nosotros lo que les planteamos junto a Tattersall es que dupliquen la cantidad de terneros y que, cuando éstos entren en la etapa que demandan más energía, los manden a la zona central para terminarlos, para, de esta manera, contar con una mayor pradera disponible y hacer más terneros.

¿Qué se está haciendo actualmente en cuanto a infraestructura en los sistemas de feed-lot?

Yo te diría que hay mucho que hacer todavía en este tema y desgraciadamente los que están metidos en este cuento no han invertido lo suficiente en lo que es infraestructura, principalmente en mejorar corrales y pisos.
Hay algunos audaces en la zona que están utilizando pabellones similares a los de pollos, con lo que reducen a cero todos los temas ambientales y los animales ganan kilos por la alimentación y el óptimo ambiente en que están inmersos. En Longovilo se está trabajando el sistema de feed-lot y con muy buenos resultados. Incluso han llegado a tener cuatro mil animales, de los cuales sólo mil son propios y el resto mediería.

En este campo se aprovecharon e implementaron unos pabellones antiguos, modificando los comederos de acuerdo a unos modelos que trajeron de Estados Unidos. Se diseñó un espacio para que circulara el tractor con la comida tres a cuatro veces al día, de manera que el animal tuviera comida fresca todo el tiempo. También se comenzó a utilizar el carro mezclador de alimento con lo que se evita la pelea entre los animales más fuertes y los débiles por el comedero y, lo más importante, es que se garantiza que todos reciban la misma ración, evitando la selección ya que el alimento se les entrega totalmente mezclado.

¿Qué llevó a Longovilo a interesarse por el tema de las medierías?

Por mucho tiempo, Longovilo, como empresa, hacía sus terneros, los engordaba y terminaba. Pero se dio cuenta de que toda la infraestructura empleada en este proceso estaba subutilizada. Al comienzo una persona alimentaba cien animales, después ese mismo trabajador con una máquina llegó a los tres mil. Por esta razón, se decidió hacer de esto un negocio de escala y con el argumento de que nuestra zona cuenta con las condiciones óptimas para llevarlo a cabo, como son su clima, cercanía a los centros de consumo y la región donde se produce la mayor cantidad de energía.

En definitiva, resolvió dedicarse a un negocio menos especulativo y más bien técnico como es el tema de las medierías y en donde el capital involucrado es menor.

¿Qué razas han dado mejores resultados en este sistema de engorda?

Hoy en día se está recibiendo lo que el mercado tiene, pero los más especializados, como es el caso de Longovilo, tratan de recibir Claveles o cruzas de Claveles con Hereford, o animales doble propósito, ojalá con buena pierna como el Clavel o el Holandés Europeo. De hecho, hace seis años comenzaron a introducir razas especializadas específicamente de línea terminal con el objetivo de producir un animal de mejor calidad, que diera más peso al destete y con eso más peso al año y que además reconociera la buena alimentación que se les da en el fundo.

Ahora, si yo pudiera escoger sembraría el sur de cruzas de Claveles, Hereford y Angus de tal manera que al introducirlos a este sistema el animal produzca una mayor cantidad de kilos y en el menor tiempo posible.

¿Qué tipo de alimentación se está aprovechando en la zona ?

El 80% de la alimentación es en base a maíz; también se está utilizando silo de maíz y silo de grano húmedo, que es un concepto nuevo y que consiste en ensilar sólo el grano de maíz. La gracia de esto es que tú cosechas el maíz antes de que esté maduro. Como el sur no es una zona netamente maicera, pueden cosecharlo con mayor humedad e introducirlo al canal de engorda del animal. Esto en condiciones normales no serían capaces de hacerlo porque no llegarían a humedad de cosecha. Al incorporar silo de grano húmedo a la ración se está integrando un concentrado energético fuerte.

Además en la zona se está utilizando guano broiler que es la base de la proteína. Con este tipo de alimentación se logra que el animal gane entre 1,1 kilos y 1, 4 kilos diarios.

¿Qué falta en Chile para que este negocio sea un cinco estrellas?

Este es un negocio que se debe hacer en volumen ya que resulta pobre hacerlo en escala chica. Además se deben conjugar varios factores. Primero que nada, una raza especializada. La gente del sur debería hacer un esfuerzo en genética, para trabajar con buenas razas de carne y sacar buenos terneros. Ese buen ternero es un buen auto para correr una carrera de feed-lot.

Como segundo factor es básico una buena relación precio grano/ precio carne, y tercero una infraestructura que garantice que el animal gane sobre el kilo diario y en el menor tiempo posible, eso porque cada día de hotel sale carísimo.

Pienso que existe una posibilidad de negocio mientras se conjuguen estas variables y además se abra un canal de exportación de carne. Hay muchas personas que están con la esperanza de que esto se consolide.

¿Finalmente por qué recomendaría las medierías como una alternativa de negocio en la zona central?

La mediería es una alternativa de negocio para la zona en la medida que esté inserta en un sistema de producción de cultivos. Es decir, en un campo en que se convine la ganadería con la producción de cultivos. La ganadería en Chile no puede vivir de las praderas ni de la alfalfa, tiene que subsistir de los subproductos o de los desechos de otros cultivos. En definitiva, las claves para este negocio son buscar alimentos de bajo costo y recibir animales de buena raza para tener una buena conversión en kilos.

Juan Pablo Silva

Ingeniero Agrónomo de la Universidad de Chile (1984), actualmente presta asesorías a los fundos Longovilo (Ricardo Ariztía), Las Arañas (Carmen Luz Donoso) y San Miguel de Popeta (Pablo Massu), además asesora los proyectos agrícolas y realiza el diagnóstico predial de la empresa Siasa Ltda.
Inició su carrera como ingeniero agrónomo el año 1984 en la empresa Corpora, teniendo bajo su responsabilidad la plantación y habilitación de 180 hectáreas de parrones, durante el boom de éstos en nuestro país.

En 1986 ingresó al fundo Longovilo, empresa en la cual debió implementar y conducir los más diversos proyectos como: habilitar 6.000 hectáreas de secano a riego, mediante la realización de pozos, estudios de suelo y de napas subterráneas; desarrollar el proyecto de genética del nuevo cerdo en Chile; habilitar 1.200 hectáreas de riego de cultivo bajo el sistema de pivote central y finalmente mejorar la raza y volumen de la masa ganadera del fundo, llegando incluso a triplicarla en 1998 totalizando 1.800 vacas.