Sanidad
 

EL HANTA: UNA AMENAZA QUE AUMENTA EN EL VERANO

Rolando Carrillo Jerez. Med. Vet. (c) Magíster en Ciencias de la Comunicación

Si bien el primer caso confirmado de hanta en Chile ocurre en 1995, estudios retrospectivos demostraron que los primeros casos ocurrieron el año 93. A la fecha hay 276 casos declarados, lo que va conformando una historia que desde la perspectiva médica, el síndrome cardiopulmonar por hanta, se transforma en una enfermedad endémica. Así nos cuenta la doctora Helen Stegmaier, quien es especialista en epidemiología y que se encuentra de paso por Santiago por una beca en infectología que realiza en la Universidad Católica.

La doctora Stegmaier trabajó en Temuco en el Departamento de Epidemiología del Servicio de Salud Araucanía Sur y le correspondió elaborar una serie de estrategias para abordar la enfermedad desde los aspectos clínicos hasta la epidemiología y prevención de esta enfermedad en la IX Región.

“El hanta es una enfermedad endémica, esto significa que si bien los casos pueden presentarse durante todo el año en nuestro país, existe mayor riesgo por ser estacional entre noviembre y marzo, donde se concentra el mayor número de casos”.

QUE ES EL HANTA

El hanta es una enfermedad viral que puede presentarse con signos leves e incluso ser asintomática y pasar desapercibida. Es un hecho que hemos confirmado tomando muestras de la población o estudios de prevalencia en que las muestras de sangre confirman presencia de anticuerpos que indican que la persona estuvo en contacto con el virus, indicó.

El problema es cuando la enfermedad se manifiesta como síndrome cardio-pulmonar con compromiso del corazón y pulmones, esta es la forma grave “y muchas veces letal”, afirma la especialista.

Al consultar sobre los síntomas que debieran alertar al paciente, la doctora indicó que lo primero que hay que considerar es haber estado en un lugar de riesgo, o sea la exposición, porque los primeros síntomas son similares a una gripe, es decir dolor de cabeza, fiebre sobre 38,5º C, dolores musculares y de huesos.

Después de esta fase gripal, pueden pasar pocas horas y se desarrolla dificultad para respirar debido a la gran cantidad de líquido en el pulmón que impide la ventilación y junto a una serie de complicaciones que se producen en el corazón, se termina con un cuadro de insuficiencia respiratoria que puede producir la muerte”.

LUGARES DE RIESGO

Es fundamental que el paciente indique al médico de dónde viene, es decir si se sospecha que estuvo en un sitio de riesgo, hasta 40 días antes de presentar los primeros síntomas. Estos lugares son casas, galpones, bodegas que han estado previamente desocupadas y habitadas con ratones, como también acampar o transitar por sectores infestados de ratones.

“La personas de mayor riesgo son aquellas que viven en los sectores rurales y hay años que por condiciones naturales del ambiente existe crecimiento explosivo de la población de ratones. Incluso en las crónicas españolas se describe el fallecimiento de personas por ahogo en años en que la población de ratones aumenta considerablemente. En el sur está muy asociado a la floración de la quila”.

COMO NOS INFECTAMOS

Los ratones silvestres, principalmente el Oligoryzomys longicaudatus, que habita desde el extremo sur del desierto de Atacama hasta la XI Región, son portadores sanos, ellos no padecen la enfermedad, eliminan el virus por la orina, las fecas y la saliva, contaminando el ambiente.

“Lo que hemos observado es que la vía principal de contaminación para el hombre es la respiratoria, esto porque las partículas de polvo están cargadas con el virus y al ingresar a una casa, bodega o galpón deshabitado y mover el polvo, lo que estamos haciendo es inhalar el virus hanta al respirar partículas de polvo contaminadas”.

Por la rapidez con que se agrava el paciente, un servicio básico rural no cuenta con las condiciones necesarias. Por lo tanto, enfatiza la doctora Stegmaier, es fundamental trasladar al enfermo a un centro que cuente con los recursos y por sobre todo consultar precozmente.

NO HAY TRATAMIENTO ESPECÍFICO

“Actualmente la enfermedad no tiene tratamiento específico y no existen vacunas disponibles. Sólo se ejecutan acciones de apoyo como oxígeno, respirador artificial y algunos antiinflamatorios que muestran una buena respuesta. Todo lo que se puede hacer tiene un mejor efecto si el paciente llega al principio de la fase aguda, porque mientras más tarde se inicie la terapia, menores son las posibilidades de evitar una tragedia”, afirmó.

LA CIUDAD Y EL CAMPO

Las estadísticas hacen pensar que el problema es sólo del mundo rural y que las personas que viven en las grandes ciudades estarían a salvo, sobre todo la Región Metropolitana. ¡Craso error!

Tomen nota: “ Todas las comunas de la RM han arrojado ratones positivos a hanta virus. Esto lo sabemos porque el Ministerio tiene un plan permanente de investigación y se están atrapando ratones para saber de la presencia del virus. Hay que recordar que todas las comunas tienen terrenos agrícolas en su periferia y muchos sitios eriazos en su interior que cobijan a ratones positivos al virus”, aseguró la doctora.

No es la idea ser alarmista, pero a pesar de que cerca del 70% de los afectados son personas que viven en el sector rural, los que viven en la ciudad tienen un riesgo menor y eso tienen que saberlo para evitar problemas y desgracias que lamentar.

LA LETALIDAD

Este concepto estadístico mide el porcentaje de personas enfermas, en este caso por virus hanta, que se mueren por esta causa. Así, la historia muestra que en los primeros años la letalidad era del 60% y fue bajando sensiblemente hasta llegar este año al 29%.

Esto se explica, porque “sabemos más de la enfermedad, la gente tiene más conciencia de la gravedad del hanta. Entonces llegan menos cuadros graves y ciertamente hay una política de salud, con monitoreo, seguimiento de casos y difusión que permite tener una población más alerta, que reacciona tempranamente”

RECOMENDACIONES

Sabiendo que los lugares de riesgo son aquellos que están habitados o que fueron habitados por roedores, como casas abandonadas, bodegas, galpones, es básico no entrar a estas dependencias sin antes ventilarlas por al menos 30 minutos.

Luego prepare una solución con cloro y rocíe el piso antes de hacer el aseo, y protéjase la boca y nariz con una mascarilla o pañuelo. Si ha detectado presencia de roedores, coloque trampas y cebos para eliminarlos.

Independiente de lo anterior, la doctora Helen indica que siempre es preciso tener una buena higiene de los alimentos, conservarlos en envases seguros y cerrados, evitando dejar restos sobre la mesa que atraigan a los ratones. También hay que ser cuidadoso con el agua de los pozos, los que deben estar perfectamente sellados, de lo contrario es frecuente que los roedores caigan en su interior.

En condiciones rupestres es importante mantener la basura en recipientes bien cerrados y enterrarla a lo menos 30 metros lejos de la casa, del mismo modo es recomendable eliminar los pastos y malezas que bordean la casa habitación para evitar que los roedores se acerquen.

Lo cierto es que los roedores son fuente de múltiples enfermedades y un riesgo para la salud y es necesario estar en combate permanente, terminó diciendo la doctora Helen Stegmaier.