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Consideraciones agronómicas al manejo de Falsa Arañita Roja de la Vid

Una de las plagas  claves en los viñedos de nuestro país es la Falsa Arañita  Roja de la vid, Brevipalpus chilensis. El control exitoso de esta especie requiere consideraciones de manejo que implican conocimiento de la plaga, de las alternativas existentes de control y una estrecho seguimiento de la dinámica de estos ácaros en un corto período de tiempo.


B. chilensis es un ácaro nativo, perteneciente a la familia Tenuipalpidae, muy pequeño, su cuerpo es aplanado, de color rojo con algunas manchas negras, cuerpo ovalado, con setas dorsales cortas. Sus apéndices locomotores son muy corto, lo que se traduce en que el desplazamiento de este ácaro sea muy lento. El macho es más pequeño que la hembra y solo aparece a mediados o fines de verano.

Los ácaros corresponden al segundo grupo  de artrópodos de importancia agrícola.. Su reproducción es vía sexual o por partenogénesis. Todos ponen huevos (ovíparos), de este sale la primera ninfa, luego la segunda ninfa o protoninfa, luego la tercera ninfa o deuteroninfa y finalmente el adulto o imago.

Los ácaros se alimentan de las capas superficiales de los tejidos del vegetal, succionando el contenido celular, a través de un aparato bucal raspador chupador. En la planta afectada esto produce deshidratación, decoloración y deformación de la zona de alimentación. La intensidad de estos síntomas dependerá de la presión de la plaga, de la susceptibilidad de la especie y el órgano afectado.B. chilensis inverna como hembra fertilizada, protegida bajo la corteza o entre las escamas de las yemas.

Una vez que comienza la brotación de las parras en primavera, la hembra de B. chilensis se mueve hacia los pequeños brotes y hojas recién desplegadas. Es en este lugar donde inician los primeros daños y las primeras posturas de la temporada, luego las ninfas se distribuyen a lo largo de los cargadores y pitones para alimentarse de los brotes no lignificados y las hojas.

Este daño se traduce inicialmente en la detención o disminución del crecimiento de los brotes y en una necrosis superficial en la medida que el daño avanza. Posteriormente se puede observar que las hojas se decoloran y luego se doblan hacia abajo y en casos de ataques muy severos y en variedades  susceptibles, las hojas adquieren una tonalidad rojiza.

Se estima que en vid vinífera se presentan al menos 6 generaciones por temporada. El intervalo entre una y otra es variable y dependerá básicamente de las temperaturas y la calidad del follaje. Es así como las dos primeras generaciones tardan  cada una aproximadamente 25 días en desarrollarse y las posteriores entre 18 y 22 días. Los machos están prácticamente ausentes en las 5 primeras generaciones. En la sexta llegan a estar casi en igual número que las hembras. Esto implica que las hembras se reproducen en forma partenogenética durante toda la primavera y la mayor parte del verano. En este período las hembras tienen un potencial reproductor de 250 huevos por cada una.

Para el control de Brevipalpus es fundamental establecer un plan de monitoreo desde fines de invierno,  el cual consistirá inicialmente en la revisión de las yemas y bajo la corteza suelta y posteriormente de las hojas basales de los brotes. Debe utilizarse una lupa de bolsillo que tenga un aumento mínimo de 10X. Se busca cuantificar el promedio de estadíos móviles por brote u hoja, y el % de brotes u hojas con presencia de estadíos móviles.

Los resultados de cada monitoreo deben ser registrados en una planilla, de este modo se podrá conocer la dinámica de la población de arañitas a lo largo de la temporada . Lo ideal es hacer un muestreo al azar en cada cuartel,  hay que revisar en lo posible el 1 % de las plantas y estas deben ser elegidas en zig-zag, de este modo de podrá estimar cual es la presión de la plaga en cada sector.